Nos señalan desde la pared

Durante la Primera Guerra Mundial, y en el periodo inmediatamente posterior, las grandes potencias se inspiraron unas en otras en su arte propagandístico. El objetivo: proporcionar a cada ejército el mayor tonelaje posible de carne de cañón al mínimo coste induciendo a los futuros cadáveres a que se presentaran voluntariamente en la oficina de reclutamiento. El medio: una mirada de acero y un dedo firme, señalando desde un póster. El resultado: todo un subgénero dentro de la propaganda política de guerra.

El más conocido de los carteles acusadores es, naturalmente, el del Tío Sam:

Con cierto aire a Abraham Lincoln, esta personificación de los Estados Unidos con mirada de águila calva y barba de chivo canoso ha acabado siendo el paradigma del género señalador. Su responsable, James M. Flagg, lo creó en 1917 y vivió para verlo usado en una guerra aún más terrible que aquella para la que lo concibió. Con ser el más conocido —y parodiado— no es el creador del género. Tal honor recae en un inglés, Alfred Leete, tres años antes:

“Tu país te necesita”, brama severo Lord Kitchener, ministro de Guerra —lo que hoy eufemísticamente llamamos “de Defensa”. Era el principio de la contienda y había que rellenar muchos kilómetros de trincheras con carne. El impacto gráfico de esta obra fundacional llegó muy lejos en el tiempo, en el espacio e incluso en la ideología. En 1920, Dmitri Moor —seudónimo de Dmitri S. Orlov— concibió para la naciente república socialista rusa (la Unión Soviética no se formó, tal y como la conocimos los que ya eramos mayores de edad durante el final del siglo pasado, hasta 1922) esta obra maestra del cartel señalante:

“¿Ya te has alistado?” El soldado de mirada severa, rojo en más de un sentido y tocado con su budionovka hace la pregunta, naturalmente retórica. Este cartel, dirigido a aquellos bolcheviques tímidos que todavía no hubieran salido a la alegre campiña rusa a saludar a sus adversarios blancos durante la Guerra Civil. Quizá, por cierto, el conflicto interno con el récord de número de ejércitos propios y extranjeros participantes —antes de la creación de los “cascos azules”. Moor, al igual que su compañero de plumas Flagg, también recicló su cartel para la Gran Guerra. Sin embargo, no se limitó a firmar un contrato y recoger dinero en una cuenta bancaria: tales modos no se estilaban en las tierras y los tiempos de los sóviets. En el más puro estilo estajanovista actualizó la apariencia del soldado y el texto de la pregunta: “¿Qué has hecho para ayudar al frente?“.

He dejado para el último lugar un póster injustamente relegado a las brumas del pasado. Naturalmente, los amigos alemanes también quisieron aprovechar la innovación británica para reclutar a través de la sabia mezcla del patriotismo y el sentimiento de culpa, aunque quizás a Julius Engelhard, autor de la siguiente pieza de 1919, se le fuera un tanto la mano:

Espectacular. No hay palabras para describir esta obra maestra. Terror expresionista sin cuartel que parece decirnos “alístate con nosotros, los zombis”, o tal vez “el Imperio te necesita” —juraría ante un tribunal que Ralph McQuarrie, el creador de Darth Vader con permiso de George Lucas, conocía este cartel. El copy real es, sin embargo, más propio de un contable, aunque la tipografía, una Fraktur caligráfica simplificada, no da pistas al no germanoparlante: “También tú deberías alistarte en el Reichswehr [ejército imperial], así que regístrate en tu oficina de reclutamiento más próxima”. Sigue citando una división bávara y su general: prolijos hasta el borde mismo de la derrota.

Por cierto: si estáis en Madrid o cerca no dejéis de visitar la exposición La Caballería Roja — Creación y poder en la Rusia soviética de 1917 a 1945. Podréis ver, entre otras muchas obras interesantes, el cartel de Moor y un busto en mármol del camarada Stalin greater-than-life en un recinto pagado por los dineros de Bankia. También se puede escuchar La Internacional y La Marsellesa (versión rusa) en bucle. Gratis (cómo no), hasta el 15 de enero próximo.

Publicado por

Iván Rivera

Another instance of Homo sapiens.

6 comentarios sobre “Nos señalan desde la pared”

  1. Primer!

    Y que usted lo vea… a mí el que más me acojona es el de Darth Vader… (https://lh3.googleusercontent.com/-0krcKHsxqYg/TW6P9XTTNwI/AAAAAAAABPU/u_8ewJvxgkw/fp2529-star-wars-empire-needs-you-poster.jpg)

    Un abrazo!

  2. Interesante, no me acuerdo donde he visto una reseña a esta ilustración tan famosa, muy interesante.
    Me ha gustado lo de “alístate con nosotros, los zombis” XD.

    Por un momento he pensado que el señor Kitchener tenía relación con Nestor Kirchner, vaya susto me ha dao. Ignorante que es uno.

    Y por último, la semana que viene ojalá pueda ir a esa exposición tan sugerente.

    Saludos Iván.

  3. Maravilloso Iván, terriblemente maravilloso. Qué buen ojo el tuyo para captar el hilo conductor de estos carteles, que no son otra cosa que la trama dramática de la historia.

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