Dos décadas de datos de educación pública en Madrid

Todo empezó con una conversación. Un profesor de instituto me comentaba que la enseñanza secundaria obligatoria en la comunidad de Madrid se encontraba peligrosamente cerca de superar un límite clave —el de la mitad de los alumnos cursando sus enseñanzas en instalaciones públicas. A partir de ahí, especulamos, los esfuerzos de la consejería de Educación del gobierno de Esperanza Aguirre en favor de la educación privada y concertada cobrarían todo su sentido.

Durante los últimos dos cursos escolares se ha venido notando una intensificación en la batalla de lo privado frente a lo público desde instancias gubernamentales. Para ayudar a entender los motivos subyacentes, nada como una fuente de datos con una serie histórica lo suficientemente antigua. Podemos encontrarla en el ministerio de Educación, con datos de alumnos matriculados por comunidad y titularidad del centro de estudios que se remontan hacia atrás en el tiempo hasta el remoto 1990. Examinándolos para la comunidad de Madrid se observa una tendencia a favor del crecimiento de la educación privada —la “concertada” es privada también, solo que con subvención pública— que se concentra casi por completo en el segmento de secundaria:

Educación pública vs privada en la comunidad de MadridInteresante: a la luz de los datos, lo primero que observamos es que Madrid siempre ha sido una región con un arraigo considerable de las ofertas educativas privadas (subvencionadas o no) frente a otras comunidades —en Castilla y León, por citar una región de perfil ideológico similar, el 67,2% de los alumnos de todas las enseñanzas no universitarias cursaban sus estudios en un centro público; en Andalucía, el 75,2% y en Castilla-La Mancha, el 81,8%. Sin embargo, desde el principio de la serie histórica puede apreciarse un crecimiento decidido de la opción pública hasta alcanzar un máximo del 60,1% global (63,2% para educación secundaria o equivalentes) en el curso 1996-1997.

¿Qué cambia ese año? El gobierno de la comunidad un año antes y el gobierno de la nación pasan a manos del partido Popular. Esta transferencia de poder coincide con el mayor avance de la educación privada en enseñanzas secundarias en la comunidad de Madrid de las últimas dos décadas: en apenas tres cursos la proporción de la pública pasa del 63,2% antes citado al 54,8% del curso 1999-2000. En 1999, además, se completa el proceso de transferencia de competencias de educación al gobierno de la comunidad, con lo que no se han registrado, desde entonces, cambios de signo político. Desde 2000 puede apreciarse en la enseñanza secundaria una pérdida sostenida de alumnos de centros públicos algo menor de medio punto porcentual por año. De seguir esta tendencia, la mayor parte de los alumnos de secundaria de Madrid estudiarán en centros privados antes del curso 2014-2015, dentro de la legislatura actual.

La sola visión de los datos no permite avanzar interpretaciones, aunque sí ofrece una perspectiva desconocida: nos encontramos en un proceso de cambio social que lleva ya quince años en marcha. Enviar a los hijos a un colegio privado o concertado supone uno de los ejemplos más claros que existen de “votación con la cartera”. Sin embargo, dada la evolución del poder adquisitivo real de la población es dudoso que haya existido, desde 1996, una disponibilidad creciente de recursos familiares para la partida educativa. Sólo los datos de los dos últimos años muestran cierta desaceleración, debida probablemente al contexto de crisis. ¿Tendrán los recortes en la pública una explicación contracíclica? ¿Estará el gobierno regional intentando alterar la calidad percibida de la educación en centros públicos para empujar a más padres a enviar a sus hijos a colegios privados, pese a su menor disposición al gasto?

En mi opinión, lo único que sabemos con seguridad es que el conjunto de incentivos al que se ven sometidos los padres a la hora de decidir el futuro académico de sus hijos sí se ha mantenido constante en todos estos años. Estos incentivos han sido en parte definidos por el gobierno regional desde una ideología falsamente neoliberal que promueve la subrogación de servicios en aras de una supuesta eficiencia —un auténtico gobierno neoliberal buscaría reducir al máximo su propia estructura, promoviendo, en el caso que nos ocupa, la educación privada no subvencionada frente a la pública. Pero no debemos olvidar que nada de esto hubiera sido posible sin un clima social favorable a estos cambios.

Nos encontramos muy cerca del momento en que más de la mitad de los alumnos de secundaria madrileños estudiarán en centros de titularidad privada. Este será un hito clave en el desarrollo de las futuras políticas educativas: ahora, con una minoría numérica de alumnos, se fomenta la educación privada en detrimento de la pública. ¿Qué no sucederá cuando se supere ese 50% al que nos acercamos de forma aparentemente inexorable? ¿Qué políticas se desarrollarán cuando la consejería de Educación pueda apoyarse en la fuerza de las cifras para afirmar que “solo favorecen a la mayoría”? ¿Qué será de la “marea verde” cuando, con sus carteras, los propios padres la hayamos ahogado en una “marea azul”? La lucha por la escuela pública está en una encrucijada. Quienes creemos en el ideal igualitario de educación de calidad para todos estamos obligados a seguir adelante. La alternativa es ceder en manos interesadas la formación de los futuros ciudadanos en una etapa crucial de sus vidas.

Publicado por

Iván Rivera

Another instance of Homo sapiens.

7 comentarios sobre “Dos décadas de datos de educación pública en Madrid”

  1. Me he quedado asombrado de lo cerca que está el límite del 50%. No sé por qué tenía la impresión de que la pública aún disfrutaría de una amplia mayoría del porcentaje de alumnos, y no sólo es así sino que nunca lo ha sido en los tiempos recientes. La tendencia se invirtió incluso cuando ese porcentaje apenas superaba el 60%.

    Es una suerte que la población esté tan movilizada, eso es un dato a favor, pero esta gente tiene muchísimo peligro. Cierto que viene de lejos, pero acuérdate del proselitismo para nada disimulado que hizo Figar en Italia delante de su secta. Esto es muy, muy grave.

  2. ¿Que hace un empresario impulsando y protagonizando una campaña contra el wifi en la escuela?.

    Ese empresario, entre muchas otras como Geosanix, Natursanix (su diretor,Jose Antonio Quesada, está relacionado con el Dr.Cacabelos, de Euroespes, que estuvo imputado en un caso de tráfico de medicinas http://www.farodevigo.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008101000_8_265041__SociedadyCultura-fiscal-pide-para-neurologo-Cacabelos-presunto-fraude-recetas ), As de Ventas, Vealia , Clínica Medicina Integrativa, …, así hasta una docena más un par de fundaciones, es propietario de una empresa de informática en Deusto: Belsatic, con domicilio en Avda Madariaga, 1-1º-local 10.

    De los que colaboran en esa campaña, ¿a cuantos ha colocado en sus empresas o les pone publicidad en sus web?.

    ¿A que se dedica un tal Ceferino Maestú, que se presenta como director del Laboratorio de Bioelectromagnetismo del Centro de Tecnología Biomédica de la Universidad Politécnica de Madrid?. Cuando consultas la web de la ETSIT de MADRID, la única referencia a él es que es un investigador contratado, no apareciendo ni el Laboratorio ni el Centro.

    1. Nota del autor: este comentario corresponde al artículo ¿Escuelas sin wifi?, donde no habrá entrado debido a que los comentarios de cada artículo se cierran en un mes. Esta política del sitio intenta evitar discusiones sobre asuntos antiguos que han podido quedar obsoletos (se me ocurren muchos, en este blog en el que con frecuencia se habla de tecnología).

  3. En el gráfico (mejor serían unas tablas) se observa que, quitando unos 6 años, en los que la privada acogía como al 35% de los alumnos, lo normal ha sido que la privada acogiese como al 45%, y eso de antiguo.

    Habría que conocer tambien las cifras absolutas, añadiendo la composición de las mismas, como sería el número de inmigrantes en ellas, que quizás podrían explicar la tendencia (?). Hay que tener en cuenta que los inmigrantes Hispanoamericanos dan una gran importancia a la educación de sus hijos como medio de ascenso en la escala social.

    1. Muchas gracias por tu comentario. Tienes las tablas y las cifras absolutas disponibles en la fuente citada en el artículo (ministerio de Educación, estadísticas, series históricas: http://www.educacion.gob.es/horizontales/estadisticas/no-universitaria/alumnado/matriculado/series.html ). En el conjunto de series también se encuentra la de alumnado extranjero por enseñanza, donde observarás que el pico de crecimiento del alumnado foráneo en la comunidad de Madrid tiene picos en 2002-03 y 2007-08, y que el porcentaje de alumnos extranjeros en colegios públicos ha aumentado de forma constante desde el principio de la serie histórica (1994, en este caso), desde un 63% hasta casi un 77% en 2010-11. Lamentablemente no constan datos de segmentación por procedencia y titularidad, pero de lo que hay parece deducirse que la inmigración no ha resultado ser un factor de relevancia en la evolución de la tensión público-privado en estas últimas dos décadas. La sugerencia, de cualquier forma, es muy interesante y se merece un tratamiento más profundo que el que le estoy dando con este comentario a vuelapluma.

  4. Muy bueno el comentario. Analizando los datos se ve como diferencia entre la educación privada de antes y la de ahora, que antes al menos no se les subvencionaba libros y comedor. En resumen, que los padres y madres que soportan la precariedad en auge de la pública, pagan con sus impuestos a la competencia. Ver para creer (y si no os lo creéis visitad el sitio web del colegio Alborada en Alcalá de Henares de la obra de Escrivá, en el apartado “becas”).

Los comentarios están cerrados.