La señal fantasma de la curva de A Grandeira

Apenas asentado el polvo de los coches retorcidos del accidente del tren de Santiago estamos empezando a asistir a maniobras interesadas para hacer recaer la culpa de lo sucedido en una sola persona: el maquinista Francisco José Garzón. Desde mi falible punto de vista, esa responsabilidad existiría salvo en el caso de que sea posible demostrar algún tipo de fallo mecánico en el tren o en la vía. La investigación debería dilucidarlo, aunque la probabilidad de uno de estos fallos es baja.

Sin embargo, desde el principio me preocupó la posibilidad de que la señalización del tramo fuera excesivamente escueta. El maquinista tenía que frenar en una zona de cuatro kilómetros de longitud previa a la entrada en la curva para llevar el tren con seguridad desde los 200 km/h hasta los 80 km/h necesarios. De hecho, le habría bastado algo menos de dos kilómetros para hacer una frenada correcta, motivo por el cual la última baliza de ERTMS no indica una velocidad objetivo inferior a la máxima del tramo: hay margen para frenar antes o un poco después, si se trata de recuperar algo de tiempo perdido en el trayecto previo.

¡Pero ERTMS no está activo en los Alvias que hacen el trayecto Ourense-Santiago! Primera sorpresa. Al parecer existen problemas técnicos no resueltos con la instalación de las balizas ERTMS (de la empresa Thales) y su compatibilidad con el equipo embarcado de los S-730. La transición de ERTMS a ASFA es un evento que debe ser reconocido por el maquinista. Si ERTMS hubiera estado activo no habría ayudado a controlar la velocidad en la curva fatídica, pero sí a evitar una posible desorientación.

De modo que el Alvia 151 circuló exclusivamente bajo control del sistema ASFA desde Ourense. No hubo transición y no hubo aviso. Sin embargo, el presidente de Adif, Gonzalo Ferre, afirmó lo siguiente ayer, 26 de julio:

Cuatro kilómetros antes del lugar del accidente ya tiene la notificación de que tiene que empezar a reducir la velocidad porque a la salida del túnel tiene que ir a 80 kilómetros por hora.

En mi primer artículo sobre este desgraciado suceso enlacé un vídeo del trayecto tomado por otro maquinista a bordo de un tren similar (un S-121):

Observad los cuatro kilómetros previos a la curva de A Grandeira. ¿Dónde está esa notificación?

Estoy buscando una señal que no encuentro por ninguna parte. Debería tener la apariencia de un rótulo luminoso mostrando un «80». También serviría un cartelón con forma de círculo o rombo con ese mismo número en negro sobre fondo blanco. Lo único que veo es esto:Señal de reducción de velocidad a la entrada de la curva de A Grandeira.Copio de las Prescripciones Técnicas y Operativas de Adif:

217 Cambio de velocidad máxima

217.1 La señal de Cambio de velocidad máxima indica el punto de la línea donde cambia la velocidad máxima admisible por infraestructura, según se establece en los Cuadros de velocidades máximas.

217.2 En el interior de las señales figura inscrito el kilómetro de la línea (en color anaranjado cuando el cambio es a una velocidad menor y en color azul cuando es a una velocidad mayor) a partir del cual se debe observar la nueva velocidad máxima en función del tipo de tren que se trate

.217.3 Se encuentra situada en el hectómetro de la línea donde se produce el cambio de velocidad.

La señal de cambio de velocidad máxima está exactamente en la entrada de la curva. Un lugar en el que ya no puede servir de nada si la velocidad del tren es la máxima admitida hasta un metro antes —recordemos: serían necesarios casi dos kilómetros para hacer una transición cómoda entre los 200 y los 80 km/h.No soy el único que opina así: varios maquinistas ya han declarado que no hay ningún sistema que alerte de ese cambio de velocidad. ¿Dónde se encuentra, entonces, la «notificación» esgrimida por Ferre para descargar toda la responsabilidad sobre Francisco José Garzón?Al parecer, aquí:

Documento de tren para un trayecto Ourense-Santiago.
Documento de tren para un trayecto Ourense-Santiago (vía Pablo Gamarra Estéve @pablogamma).

La fotografía corresponde presuntamente a un documento de tren como los que llevan los maquinistas en sus cabinas, siempre a la vista en los pupitres de conducción. La notificación consiste en afirmar que a partir del punto kilométrico 84,230 la velocidad máxima pasa de 220 km/h (!) a 80 km/h. Exactamente igual que el cartelón PTO de la entrada de la curva. Es el maquinista el responsable de aplicar su juicio y calcular el momento exacto de aplicación del freno para llegar al punto clave a la velocidad necesaria. Y no desorientarse durante los escasos 30 segundos que tardaría en convertir una situación normal en un potencial desastre.¿Miente, presuntamente, el presidente de Adif? ¿Hubo notificaciones verbales a través del canal de comunicación con el centro de control que no conoceremos hasta que avancen las investigaciones? ¿Por qué el (también presunto) documento de tren aquí mostrado refleja una velocidad de 220 km/h y no de 200, agravando algo más la situación (y potencialmente provocando problemas con las balizas de ASFA, estas sí, en funcionamiento)?

    1. No es probable que «aparezca» nada con la intención de engañar, porque no es posible reescribir una historia que es pública (la del proyecto constructivo de la señalización). Sin embargo, es virtualmente seguro que se remodelará la señalización de ese tramo. Seguramente sin mucho ruido.

          1. Antalsis es una empresa gallega que en el caso Campeón se relacionó con Pepe Blanco, dirigida por un tal Villarino? de Palas de Rey al que el pueblo catalogó como supuesto hombre de paja

  1. En este país, además del Papa, hay ciertos tecnócratas que son infalibles, razón por la que la culpa será siempre del comandante, el conductor, el maquinista o el capitán. Los puentes, se caen, los pueblos se inundan, las presas se rompen, la señalización es lamentable, pero gozan de la complicidad de la ventana oficial y la faena de alivio los peones del sistema. El error es humano, por eso lo divinos quedan exentos exentos.

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