¡Organización, organización!

… Como decía el del chiste de la orgía (no, no lo voy a contar; si no te lo sabes, lo buscas). La evidencia la revela El País (La multitarea, rival del rendimiento). Y digo evidencia porque lo que cuenta me parece obvio, y no sólo por cuestiones de sentido común, sino porque creo que el cerebro, como máquina de pensar, se parece más de lo que creemos —y queremos creer, a veces— a las computadoras.

Para un ordenador, la multitarea no es un modo de hacer más cosas en menos tiempo, sino una forma de manipular la percepción del usuario para que parezca que se hace más. La realidad es que, dado un ordenador (no importa la velocidad, es un ordenador teórico) y un conjunto de tareas cualquiera, éstas se terminarán en el mismo tiempo independientemente de cómo se distribuyan. Más concretamente: si un ordenador puede realizar n operaciones por segundo, y se tiene el conjunto de tareas {T0, … , Tm} que suponen {O0, … , Om} operaciones, tardarán en ejecutarse como mínimo un tiempo t igual a:
Esto supone que no se tarda nada en repartir juego entre las diferentes tareas. En la realidad, existen diferentes algoritmos de planificación (scheduling), con diferentes impactos sobre el tiempo de proceso. Siempre habrá una fracción de tiempo destinada a alternar entre tareas, a cambiar de contexto. En el mejor de los casos, cada cambio de contexto llevará un tiempo constante, que no dependerá de las tareas en liza. Es decir, será una operación O(1).
Aquí, N es el número de cambios de contexto que se darán en t, y tc es el tiempo que tarda en efectuarse un cambio. A la vista de esta fórmula, está claro que el rendimiento de un ordenador será mayor cuanto menor sea el tiempo dedicado a cambios de contexto. Es decir: hará más trabajo útil si no se pierde el tiempo en la multitarea. Igual que en el cerebro humano.

La máquina de pensar de carne tiene trucos muy buenos para mejorar su rendimiento. En particular, parece ser masivamente paralela. Varios procesadores independientes pueden realizar varias tareas a un tiempo sin pérdidas por multitarea, y el cerebro humano se organiza de esa forma si tenemos en cuenta las funciones inconscientes del organismo. Pero en el dominio de la consciencia somos algo similar a una máquina con arquitectura SISD, buffers (memoria a corto plazo) muy pequeños y un modo bastante ineficiente de cambiar el contexto. Es decir, que estamos casi obsoletos.

Las mejores torrijas del mundo

Pan (no el especial, basta con un pan de molde resistente), leche, azúcar, huevos, aceite suave (de oliva), canela. Se cortan las rebanadas de pan por la mitad y se apilan de a dos, para que no sean muy grandes y sí lo suficientemente gruesas. Se empapan en leche con azúcar disuelto hasta la saturación. Se bañan en abundante huevo batido. Se fríen en aceite hirviendo. Se espolvorean abundantemente con una mezcla de canela en polvo y azúcar a partes iguales. Se dejan reposar, primero al aire; cuando alcancen la temperatura ambiente, en la nevera.

Dos días después estarán perfectas, aunque casi con seguridad no como las de mi suegra… Las mejores torrijas del mundo.

574,8 km/h

A los seres humanos nos fascinan los extremos. La estrella más grande, el tren más rápido…

Me han preguntado (en el mundo real) por la razón de estos ensayos. Es obvio que los trenes de alta velocidad no circularán pasado mañana a más de 500 km/h de modo rutinario. ¿Por qué entonces este gasto de energía? En mi opinión, estas son las razones principales.

Para el ingeniero de Alstom (los constructores del tren):

El V150 es una plataforma de pruebas que lleva más de 800 sensores para medir su comportamiento. Es como un coche de Fórmula 1, y trabajar con él es lo más parecido que hay a estar en Ferrari , menos las chicas (algo malo tenía que tener).

Para el directivo de Alstom:

Tenemos un modelo nuevo, el AGV, que hay que vender. ¡Necesitamos publicidad! Además, el último contrato de los españoles se lo llevaron los [insertar palabrota en francés] de Siemens (el AVE S-103 de la línea Madrid-Camp de Tarragona es un Velaro E de Siemens). ¿Por qué ponen esos alemanes chicas tan monas en vez de fotos de sus trenes en su web?

Pour monsieur le Président de la France:

Oh là là, la grandeur! ¿… Y las chicas? (Para quien no lo sepa, Monsieur Chirac fue famoso por su adscripción al credo de Julio Iglesias, aquello de “me gustan las mujeres, me gusta el vino”).

Para mí, lo más importante es la emoción de la frontera. Será que soy ingeniero… y que nunca he ligado mucho 😉