574,8 km/h

A los seres humanos nos fascinan los extremos. La estrella más grande, el tren más rápido…

Me han preguntado (en el mundo real) por la razón de estos ensayos. Es obvio que los trenes de alta velocidad no circularán pasado mañana a más de 500 km/h de modo rutinario. ¿Por qué entonces este gasto de energía? En mi opinión, estas son las razones principales.

Para el ingeniero de Alstom (los constructores del tren):

El V150 es una plataforma de pruebas que lleva más de 800 sensores para medir su comportamiento. Es como un coche de Fórmula 1, y trabajar con él es lo más parecido que hay a estar en Ferrari , menos las chicas (algo malo tenía que tener).

Para el directivo de Alstom:

Tenemos un modelo nuevo, el AGV, que hay que vender. ¡Necesitamos publicidad! Además, el último contrato de los españoles se lo llevaron los [insertar palabrota en francés] de Siemens (el AVE S-103 de la línea Madrid-Camp de Tarragona es un Velaro E de Siemens). ¿Por qué ponen esos alemanes chicas tan monas en vez de fotos de sus trenes en su web?

Pour monsieur le Président de la France:

Oh là là, la grandeur! ¿… Y las chicas? (Para quien no lo sepa, Monsieur Chirac fue famoso por su adscripción al credo de Julio Iglesias, aquello de “me gustan las mujeres, me gusta el vino”).

Para mí, lo más importante es la emoción de la frontera. Será que soy ingeniero… y que nunca he ligado mucho 😉

La escala del mundo

No somos nadie, pero este vídeo lo ilustra especialmente…

La estrella del final de la película es VV Cephei, pero existe al menos un candidato adicional para el récord de “la estrella más grande”, VY Canis Maioris, no exento de polémica. A los humanos nos fascinan los casos extremos, y sentimos de forma natural la necesidad de “empujar los límites”. ¿Cómo de grande puede llegar a ser una estrella?

Si efectivamente VY Canis Maioris resulta ser la estrella más grande conocida, sería apenas un 11% mayor que VV Cephei, y a esos tamaños desaforados ¿a quién le importan 100 o 200 radios solares más? Lo reseñable es que VY Canis Maioris es una estrella realmente peculiar, en la que se han observado espectaculares explosiones con pérdidas asimétricas de masa.

Los últimos hallazgos sobre esta bestia increíble, aquí.

¿Está el futuro en el biodiésel?

Con tantas noticias acerca de la expansión del biodiésel en España, cualquiera podría pensar que nos encontramos en puertas de una revolución verde, que nos permita de una vez por todas romper la dependencia energética que nos amenaza, a la vez que damos un impulso a la sostenibilidad de nuestro desarrollo económico. Organizaciones tan poco sospechosas como Greenpeace ofrecen visiones un tanto idílicas de los biocombustibles. ¿Será verdad que estamos salvados?

Vamos a centrarnos en contestar una pregunta elemental: ¿cuánta superficie hay que plantar con un cultivo oleaginoso (fuente del biodiésel) para cubrir nuestras necesidades energéticas?

En primer lugar: ¿qué vamos a plantar? El biodiésel puede fabricarse, mediante un proceso químico llamado transesterificación, a partir de gran cantidad de plantaciones. No todas son adecuadas en nuestras latitudes, y algunas tienen ventajas de volumen de producción o tiempo de maduración frente a otras. El consenso que indica el sentido común y las noticias anteriormente reseñadas nos lleva a pensar que estamos hablando de la colza, aunque hay quien usa otros nombres (nabicol, raps, canola) para obviar cierto rechazo instintivo, y no justificado en este caso, por parte de la opinión pública.

¿Qué producción de biodiésel puede obtenerse a partir de la semilla de colza? Según las fuentes citadas, estaríamos hablando de 1000 kg/ha. Este número es alto (en comparación con otros orígenes) y redondo, así que nos costará menos multiplicar. ¿Qué consumo de combustible diésel convencional queremos sustituir?

Una herramienta fundamental para contestar preguntas de este tipo es el Instituto Nacional de Estadística. Entre la gran cantidad de datos de libre acceso, se encuentran tablas como la Distribución del consumo de gasolinas y gasóleos por comunidades autónomas, tipo y años. Una sencilla consulta nos ofrece otro número útil: 32,028 Tg en 2005 para toda España, en todos los tipos de gasóleo (un teragramo es una forma friki de decir “un millón de toneladas”).

La cuenta es sencilla: suponiendo una cosecha de colza por año, nos hacen falta 32,028 millones de hectáreas plantadas con colza para cubrir las necesidades de diésel españolas. El INE (otra vez) en su tabla Distribución de la superficie total de España por CCAA/provincia, año y grupo de cultivo afirma que disponemos de una superficie total cultivable de 17,981 millones de hectáreas. ¡Oh, vaya…! ¿Alquilamos Portugal para plantar colza, o aplanamos un par de cordilleras?

Ningún problema: podemos importar biodiésel de palma malayo o indonesio, donde todavía queda selva por cortar. A los orangutanes, que les den. Con tanto calcular me está entrando hambre… (Música de anuncio de galletas:) “¿Qué queréis de merendar? ¡Biodiésel nada más…!”