El viernes pasado falleció mi exsuegro a los 95 años de edad. En su recuerdo, me gustaría traer a colación de nuevo un artículo de hace un tiempito. Se trata de un pedacito curioso de la historia automotriz de este rincón de Europa que, si tenéis un rato, os invito a disfrutar de nuevo si estabais por aquí hace catorce años, o a disfrutar simplemente en el mucho más que probable caso contrario.
En la chatarrería de mi abuelo materno jugaba a que conducía coches a medio desguazar. De alguna manera logré esquivar una muerte segura entre piezas de metal cortante; a cambio, llegué a la edad adulta con una afición menor por los vehículos antiguos que, entre chato y chato, comparto con Valentín. […]
Seguid por aquí para descubrir el pequeño misterio de los tres hermanos comunistas.
Por cierto, la foto de cabecera de este artículo es una que enlacé en la respuesta a un comentario, pero que esa enfermedad del internet maduro que llaman los anglos link rot —¿podredumbre del enlace?— se llevó por delante hace ya tiempo. Me acordaba de ella, así que la he vuelto a buscar. ¿Qué hace Iósif dándole golpecitos al capó de un coche? Leed, anda.


Comentarios
4 respuestas a «En recuerdo»
@blog Y yo que he mirado y he pensado "Ese chófer se parece al Padre de los Pueblos…" LOL
Ya sabes, la chaqueta de trapillo de Stalin. Le costó entrar en el rollo uniforme con galones.
@blog Los galones y todas esas cosas son una movida muy zarista, en eso no le voy a quitar la razón.
@blog Buenísimo el hilo antiguo, no lo conocía 🙂🙂