«Vida bajo la luz cenicienta» en el Cuaderno de Cultura Científica

Auguste Comte, filósofo augusto no solo de nombre y padre del positivismo, figura inscrito con letras de oro en el panteón de Patinazos Épicos de la Historia gracias a esta lapidaria sentencia con la que —prácticamente— abrió en 1835 el segundo tomo de su Curso de Filosofía Positiva: […]

Mientras escribía el pasado mes de octubre el pequeño relato con el que participo de vez en cuando en la iniciativa de @divagacionistas —y me daba cuenta de que estaba saliendo menos un cuento que un articulito de divulgación sobre ese fenómeno fascinante que es la luz cenicienta (que podéis leer sin alejaros demasiado de este blog siguiendo este enlace: Cenicienta), iba montándose en mi cabeza lo que acabaría como este artículo en el Cuaderno de Cultura Científica. Espero que lo disfrutéis: «Vida bajo la luz cenicienta».

Mi charla de #Naukas17, en un momento

Los hilos de Twitter estén de moda como forma de contar historias (¡gracias, Manuel Bartual!). Tienen a su favor el poder ver en tiempo real cómo se desarrollan; en su contra, lo engorroso que puede ser seguirlos. Para evitar esto, los momentos de Twitter pueden ser una herramienta interesante para recoger esos hilos lanzados al viento.

Aquí tenéis mi charla de #Naukas17, twitterificada y convertida en un momento. Contiene algunas bolas extra, para animaros a echarle un vistazo. Aprovecho la ocasión, una vez más, para agradecer cosas: a Naukas (@Naukas_com) por dejarme pasar por ahí, a la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU personificada en Juan Ignacio Pérez (@Uhandrea), a EiTB, la radiotelevisión pública vasca, a Xurxo Mariño (@xurxomar) por la foto —solo una de las muchas y muy fantásticas que realizó durante el evento y a todo aquél participante o asistente que haya pasado por Bilbao estos días o nos haya visto por streaming. Hacéis que merezca la pena.

«Antenas abandonadas» en Naukas

Es posible que saliendo de Madrid por la A-1 hacia el norte, alrededor del kilómetro 72, hayáis visto un grupo de grandes antenas parabólicas. Si conocéis —al menos de oídas— el Madrid Deep Space Communications Complex de Robledo de Chavela no es raro que penséis que allí, en la falda de la sierra norte madrileña, se encuentra otra de esas instalaciones «del espacio». En cierto sentido así era: hace ya casi quince años que el Centro de Comunicaciones por Satélite de Buitrago del Lozoya, operado por Telefónica, cerró.[…]

Llevaba tiempo queriendo contar esta historia de pequeños logros tecnológicos y desidia empresarial. Adelante, pasad a la (recientemente renovada) web de Naukas y servíos: «Antenas abandonadas».