Cinco años «curioseando» en Marte

Hoy, a las 2:12 de mi huso horario, se han cumplido cinco años del exitoso aterrizaje en Marte de Curiosity.

Es un buen momento para recordar dos artículos de 2012 a los que tengo particular cariño: «Curiosity: ¿por qué un sistema de aterrizaje tan complejo?» y, sobre todo «Curiosity, corazón de plutonio». ¡Brindemos por muchos más años de descubrimientos!

Yo fui tertuliano en Intereconomía, y puedo demostrarlo

Era el año del apocalipsis que no fue. Y escribía:

Estaba esperando a algo para publicar esta pequeña historia. No sé muy bien a qué: quizá a tener en mis manos la prueba del crimen. O a que Intereconomía, ventilador afanoso para la hez mental de una mínima caterva de iluminados, concluyera su existencia en el mundo de los vivos. Ninguna de las dos cosas ha pasado, aunque la segunda parece acercarse según algunos medios poco afines. Perdería con su fin toda posibilidad de negar que lo que voy a contar no fuera un sueño raro de una noche pegajosa de verano: de modo que aquí está. Me saco la espina y aprovecho para pediros algo, lectores. Si tenéis vosotros la prueba en vídeo de lo que cuento, o conocéis a quien la tenga, hacédmelo saber. Ya intenté contactar con las fuentes, siempre con depurada educación y siempre con la misma —silenciosa— respuesta. Dicho lo cual, se abre el telón.

Yo fui tertuliano en Intereconomía, mayo de 2012

Confieso que la prueba física de que esta historieta ocurrió realmente ha dormido el sueño de los datos en uno de mis discos duros durante ya demasiado tiempo, hasta que en una reciente conversación entre amigos, Inma León (@InmaLeonC) comentó, tirando de sus profundos conocimientos televisivos, que un vídeo grabado de cualquier cadena emitida en abierto puede reproducirse siempre que se respete la atribución. Es decir, la mosca.

El caso es que aquí está, mosca y todo. Luis Ruiz de Gopegui ofrece su interesante comentario sobre la hazaña de Yuri Gagarin en el programa «Qué fue del siglo XX» dedicado a conmemorar el 50 aniversario de su vuelo orbital, emitido por vez primera en algún momento de la segunda mitad de 2011. Al otro lado del escenario intento mantener el tipo. La grabación está incompleta: el ordenador encargado de capturar la señal de televisión de Intereconomía las 24 horas del día para compensar que el programa se estaba emitiendo en modo ninja —sin anuncio previo y a las horas más intempestivas concebibles por el ser humano— decidió rendirse en ese preciso instante. Nunca volví a encontrarlo, ni a desear revisar a cámara rápida centenares de horas de programación de la cadena del toro.

Ni que decir tiene: si los legítimos propietarios del programa me solicitan su retirada, cumpliré sin dudar. Mientras tanto, servíos. Y si alguien, en algún lugar, tiene una copia completa…

En Magnet: «El día en que la NASA logró que Carrero Blanco tocara la Luna […]»

«Están un ruso, un americano y un español fanfarroneando sobre el programa espacial de cada país. Dice el ruso…»

Podría decirse que los deportes de riesgo no son lo mío, si dejamos de lado mi afición cada vez más peligrosa a usar Twitter —no porque me esté radicalizando, sino por las querencias crecientes de la Audiencia Nacional por perseguir el delito de opinión. ¿Qué mejor forma de aderezar esa afición que contando una historia sobre Carrero Blanco tocando la Luna en un medio de internet de gran difusión?

Espero que disfrutéis El día en que la NASA logró que Carrero Blanco tocara la luna (y no, esto no es un chiste) en Magnet Xataka. Nos vemos entre rejas.