El huevo de pascua de El Cosmonauta

Había pensado que sería un poco pronto para sacarlo, pero he pedido permiso a través de la cuenta de Twitter oficial de El Cosmonauta (@El_Cosmonauta, claro) y…

Pues bien, como no adivinasteis —juzgando por vuestras respuestas— el trailer de El Cosmonauta contiene un pequeño huevo de pascua. Que yo sepa.

El huevo de pascua de El Cosmonauta.
El huevo de pascua de El Cosmonauta.

No leo el cirílico muy deprisa, pero en el tiempo que dura esa toma ya me di cuenta de que algo olía raro. Un ligero tufo a chufla que no sé si abundará precisamente por sus propios medios en una película de ciencia-ficción-barra-historia-alternativa-con-drama-humano.

Bueno, ya vale. Es una lista. De cosmonautas muertos. De cosmonautas fantasmas muertos. Leyendas del programa espacial soviético, algunas de ellas contemporáneas como Vladímir Iliushin —supuesto cosmonauta cero—, otras inventadas mucho después, como Iván Istochnikov o Andréi Mikoyán. Ah, sí, la lista:

Владимир Илюшин (Vladímir Iliushin)
Supuesto primer cosmonauta, ¡cinco días! anterior a Gagarin según la leyenda. Oculto por el Politburó en un sanatorio de China para recuperarse de sus espantosas heridas tras una reentrada fuera de control. El Iliushin auténtico (hijo del famoso ingeniero aeronáutico Serguéi Iliushin) murió de viejo en Moscú en 2010 tras una interesante y muy pública vida de piloto de pruebas durante la que batió varios récords aeronáuticos, recibió condecoraciones y (sí) sufrió un accidente grave. De coche.
Алексей Ледовский (Alexéi Ledovski)
Fallecido —presuntamente— en 1957 durante un vuelo suborbital. En realidad, todos los vuelos suborbitales del programa espacial soviético se realizaron con cohetes del tipo R-5A, en cuyo compartimento de carga no cabía un ser humano —perros sí cabían, y volaron. Algunos, al cielo de los perros.
Геннадий Михайлов (Gennadi Mijáilov)
«Muerto» en 1962 según los informes de los hermanos Judica-Cordiglia, que desde su antena de observación en Italia captaban todo tipo de señales provenientes de satélites. En este caso los italianos captaron «latidos cardíacos» a un ritmo muy acelerado. El nombre de Mijáilov no acabó asociado a este evento hasta 1965, y fue tomado de la foto de un cierto «camarada Mijáilov» que apareció probando equipos de vuelo a gran altura en un periódico moscovita en 1959. Quizá plausible, de no ser porque la telemetría médica de los soviéticos no incluyó nunca el audio de los latidos del corazón de los cosmonautas…
Алексей Белоконёв (Alexéi Belokoniov)
Otro nombre sacado de una revista soviética y asociado con una grabación de los Judica-Cordiglia. En esta ocasión afinaron con el drama: «Las condiciones empeoran… Vamos cada vez más lentos… El mundo nunca sabrá de nosotros.» La historia, que apareció en una edición de 1965 del Reader’s Digest, situaba el desastre en 1962, y junto a Belokoniov había otros dos compañeros, hombre y mujer. Lamentablemente, la nave en la que podrían haber volado (la Vosjód) no estuvo lista hasta dos años después; la Vostok de la época solo podía llevar a una persona.
Иван Источников (Iván Istochnikov)
Aquí es donde la cosa se empieza a poner surrealista de veras. Supuestamente, Istochnikov (¡acompañado por una perra, Kloka!) tripulaba la Soyuz 2, que debía hacer el primer acoplamiento en órbita con la Soyuz 3. Sin embargo, algo falló y tanto Istochnikov como Kloka desaparecieron sin dejar rastro. Una historia increíble, ¿verdad? Y falsa. Todo fue un montaje (maestro) del fotógrafo catalán Joan Fontcuberta. Para explorar los límites entre la realidad y la ficción (oficialmente) y deshuevarse mucho (extraoficialmente) construyó toda la historia con documentos y fotos falsificadas en las que incluía su propia cara. Hay quien cree que las fuentes que dan cuenta del montaje —incluido el propio Fontcuberta— son, en realidad, un montaje. Hasta canciones le han dedicado. Ay.
Андрей Микоян (Andréi Mikoyán)
Mikoyán fue creado —literalmente— para un episodio de una serie de televisión norteamericana, The Cape, en el que astronautas americanos investigaban una antigua nave soviética en órbita con, digamos, sorpresa.

La lista contiene tres palabras más: Фурия и другие. «Furia y otros», dice mi querido Google Translator. No me cabe duda de que alguien en el equipo de El Cosmonauta sabe exactamente qué significa esa oscura referencia, pero permitidme avanzar una hipótesis. Directamente de su blog, en el artículo Contenidos Transmedia I: Bronking of, el encargado de realizar un making of sui géneris que habrá que paladear con cuidado afirma:

[…] Tengo grabado cómo uno de los grandes nombres de la cosmonáutica soviética boicotea el rodaje mientras una señora mayor nos maldice en ruso paseando una cabra que se come el suelo de nuestro set.

¿Será la cabra?

Actualización 16/02/2013 23:25 UTC+2

No, no es la cabra. Descubrí el misterio gracias a una pequeña pista que @El_Cosmonauta dejó caer:

¿Hideo? ¿Un japonés? La respuesta estaba en el mundo mangaka o del videojuego, dos campos en los que no me muevo precisamente con comodidad. Pero buscar hideo fury en Google (sí, mejor en inglés) da una respuesta muy rápida. Así y todo, es mejor que lo explique @SeirenFilms, que sabe más que yo de estos temas:

Efectivamente, la placa no decía Фурия и другие («furia y otros»), sino Фурия («Furia») e И другие («Y otros»). Misterio resuelto.

Publicado por

Iván Rivera

Another instance of Homo sapiens.

3 comentarios sobre “El huevo de pascua de El Cosmonauta”

  1. x)

    Vas a tener que buscar más profundo… Pero es un excelente trabajo de investigación so far…

    Ji.

  2. Buenas historias, solo conocía de esos cosmonautas fantasmas el de Fontcuberta, que se lo trago Iker Jimenez dedicándole unos cuantos minutos en su programa de televisión: http://blogs.elcorreo.com/magonia/2006/06/13/el-cosmonauta-fantasma/

  3. Joder, que manera de tenernos en tensión y con intriga hasta el día de la proyección, sois unos caxoperros jajaja
    Eso sin contar que me pillais con 0 pelas pero a la espera de cobrar para pillar algo de la tienda. Que lo estoy deseando!!

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