Antes de nada, lo más importante. Si me lee algún afectado por el terrible accidente ferroviario de ayer en Adamuz (Córdoba): un abrazo. Encontrar la tragedia a bordo de un medio de transporte que vive por garantizar, dentro de los límites humanamente posibles, su seguridad es algo durísimo. Mis pensamientos están con vosotros.
¿Qué hará la comisión de expertos ahora? Revisarán hasta el último bit de información intercambiada por los trenes siniestrados y su centro de control. Se establecerá un relato, con marcas de tiempo, de cada evento significativo. Peinarán el terreno, incluyendo los kilómetros previos al lugar del impacto. Tomarán fotos de todos los elementos de los trenes in situ, antes de analizarlos con calma en la campa a la que finalmente sean trasladados.
Seguramente prestarán especial atención a las discontinuidades del sistema. El accidente ha ocurrido en un tramo recto, donde el sentido común —y la física— dicta que un descarrilamiento es menos probable. Sin embargo, el primer tren descarrilado (el Frecciarossa 1000) estaba pasando por un desvío del puesto de banalización1 de Adamuz. Se presta una atención especial a los desvíos porque son más complejos que la vía general y por tanto tienen más posibilidades de fallo. Me viene a la memoria el incidente del tren de la serie 112 de Renfe que descarriló en Brazatortas en 2017 sin consecuencias graves, debido a la rotura de una pieza en un desvío.
Si el relato preliminar es correcto, el segundo tren afectado (un S-120 de Renfe) tuvo la mala suerte de pasar por la vía contraria muy poco tiempo, quizá solo segundos2, después del primer descarrilamiento. El Frecciarossa invadió su gálibo, provocando una colisión rasante. Las velocidades de paso están limitadas en el lugar del accidente a 250 kilómetros por hora3, más que suficiente para sacar al S-120 de la vía y hacerlo caer por un talud de cuatro metros.
No queda más que mantener la cabeza fría, esperar y trabajar. La seguridad en el transporte es la tarea de Sísifo: una que asumimos con responsabilidad y, a veces, con un nudo en la garganta.
- Un puesto de banalización es una instalación en una vía doble que consta de cuatro desvíos conjugados dos a dos y sirve para poder llevar trenes de una vía a la contraria, independientemente de su sentido de circulación por ellas. ↩︎
- El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha confirmado que pasaron veinte segundos entre ambos descarrilamientos. Demasiado poco para que pudiera detenerse el segundo tren. ↩︎
- Según la Declaración sobre la Red de Adif para 2025, y asumiendo que los desvíos del puesto de banalización son de corazón móvil (tipo AV). Las velocidades conocidas eran de 205 kilómetros por hora para el Iryo y 210 para el tren de Renfe, dentro de los rangos esperables. ↩︎


Comentarios
12 respuestas a «Accidente en Adamuz»
@blog good pic
@blog gracias por divulgar con rigor y rapidez.
@blog ya sé que es pronto y que hay que esperar… pero… ¿qué opinas?
@blog (soy Alf, cuenta nueva)
Encantado de verte de nuevo… La verdad, no puedo opinar nada. Es un accidente sin causa obvia, al menos en lo que respecta al descarrilamiento del Iryo. Respecto del descarrilamiento del S-120 posterior, si ocurrió (como ha comentado el presidente de Renfe, Álvaro Fernández) veinte segundos más tarde, era totalmente inevitable. Ningún sistema de seguridad habría permitido reaccionar en ese intervalo de tiempo.
@blog Gracias por los datos precisos.
No recuerdo que haya habido accidentes con víctimas desde Angrois, ¿estoy en lo cierto? Aún con lo terribles que son estos accidentes sigue siendo una tasa bajísima, a mi entender.
Sí, en O Porriño (2016) y en Castellgalí (2019), aunque fueron muchas menos víctimas (cuatro y una, respectivamente). La accidentalidad (víctimas mortales y heridos graves) por millón de trenes-kilómetro de España es, en estos últimos años, muy similar a la alemana y está algo por debajo de la italiana y la francesa.
@blog Estaba yo recordando precisamente el accidente que citas del 112. Las condiciones eran idénticas con la suerte de que en aquél no vino nadie de frente y la tecnología funcionó. Que hayan sido los 3 coches de cola y pasando por un desvío tiene muy mala pinta.
Por eso digo que yo lo primero que iría a mirar es ese desvío. Y sé que es nuevo…
@blog Yo creo que es el primer lugar por el que hay que comenzar. Por cierto, es de agradecerle a Álvaro Fernández que excluya el error humano. Es muy valiente por su parte.
Sí. Es a lo que apuntan los indicios que conocemos, pero también es fácil escudarse en errores humanos, mucho más imprevisibles. Una predicción: esto va a acabar en un juicio muy, muy largo.
@blog La duda ofende! Hay 3 empresas implicadas y ninguna querrá ser la culpable. Y mientras tanto los franceses mirando desde la barrera.