Onda Marciana —con @brucknerite como estrella invitada

¿Aún no conocéis Onda Marciana? Es un magnífico podcast con guión y locución de Javier Peláez (@irreductible) y Antonio Martínez Ron (@aberron), y producción, ambientación y música original de Javi Álvarez. Si os suena este elenco catastrófico es porque son las personas que hay detrás de Catástrofe Ultravioleta, una de las mejores cosas que le ha ocurrido a la divulgación científica en formato podcast en los últimos tiempos al mundo hispanohablante —y recientemente reconocido con un premio Ondas.

No os lo perdáis, aunque solo sea porque en su episodio 6 sale de detrás de una columna este ingeniero explicando por qué aterrizar en Marte es tan difícil si tienes problemas de sobrepeso…


Onda Marciana es un podcast de Podium Podcast patrocinado por la Fundación Telefónica.

Ya llega el Naukas más grande: ¡Naukas Bilbao 2017!

¿Os interesa la cultura? Entonces os interesa Naukas. Del 14 al 17 de septiembre celebramos en Bilbao la séptima edición del que seguramente es el ciclo de charlas de divulgación científica más impactante, influyente e interesante en castellano. Esta vez con una enorme novedad: cambiamos nuestro querido Bizkaia Aretoa por el espectacular Palacio Euskalduna. Más sitio para todos en un espectáculo que mejora año tras año, reuniendo ante el público a científicos punteros, profesionales de prestigio en una asombrosa variedad de campos y divulgadores de primera línea. Y también a mí ¯\_(ツ)_/¯

Este año vuelvo a lanzarme al escenario y lo hago dispuesto a contaros algo que os podría sonar a herejía. Lo puedo expresar en cuatro palabras, parafraseando los títulos de la celebrada colección de libros de la editorial Laetoli: «El Hyperloop ¡Vaya timo!». Gracias a las noticias que nos trae periódicamente a los medios la nonata creación del magnate-inventor Elon Musk el concepto de serpiente de verano se ha convertido en un tubo más largo —y se ha ampliado a todo el año. Os contaré en qué consiste exactamente la «revolucionaria propuesta» de transporte de masas y por qué es una mala idea que, con toda probabilidad, no veremos construida en nuestras ciudades.

Y si la gente en latas disparadas a la velocidad del sonido por tubos no os atrae, ¡no hay problema! Total, solo tendréis que aguantarme diez minutos y hay casi ochenta charlas más, con una variedad de temas capaz de interesar al más pintado. Tendremos las tradicionales charlas de física, entrevistaremos a figuras de la ciencia de primer nivel, despediremos al corresponsal de la Humanidad en Saturno con todos los honores y una lagrimita, y reiremos con monólogos de humor, entre otras sorpresas. Hasta aprenderemos —¡primicia en Naukas!— con una charla de sexología. Además, este año Naukas Bilbao se inscribe en una potente iniciativa: Bizkaia Zientzia Plaza, organizada por la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco y la Diputación Foral de Bizkaia, que desde el jueves 14 al domingo 24 organiza más actos con otros perfiles. Más profesionales, en euskera, dirigidos a público joven…

En septiembre la fiesta de la divulgación está en Bilbao. No os lo perdáis. ¡Solo tenéis que traer la curiosidad!

118 kilómetros por hora

No tengo mucho más que añadir: mi hipótesis de ayer, emitida previamente al volcado de los datos del registrador jurídico de la unidad 592 accidentada el pasado día 9 en O Porriño, ha resultado no ser correcta. Los datos registrados y puestos hoy a disposición judicial afirman que el maquinista reconoció la señal de avanzada correctamente, pero no hizo lo que debía hacer y mantuvo la velocidad máxima de la línea hasta el momento de su descarrilamiento.

El articulo enlazado aquí de La Voz de Galicia afirma algo curioso, sin embargo. Veamos qué podemos aprender:

En principio, los técnicos supervisaron también los cambios de agujas y no encontraron defectos. El tren Celta descarrila en el segundo desvío, unos 50 metros antes del puente.

Es de suponer que los técnicos inspeccionaron los desvíos y no encontraron defectos previos al descarrilamiento. En mi artículo de ayer mostré que la segunda aguja presenta signos claros de rotura (las deformaciones laterales debidas a que un bogie de un coche, con toda probabilidad el primero, toma el cambio por la vía desviada, y el otro por la vía directa). Que se afirme que el tren descarrila en el segundo desvío y no en el primero es compatible con la rápida puesta en servicio de la línea: el primer desvío soportó el paso del tren completo a su velocidad de vía directa. Por su parte, que el segundo desvío se rompiera no tiene por qué ser consecuencia de un mantenimiento defectuoso. Hay que recordar que la velocidad máxima de paso por vía desviada de estos desvíos (tipo A o B) es de 30 km/h. Una velocidad que la multiplica por cuatro está más allá de cualquier margen de seguridad de diseño y el descarrilamiento está garantizado por uno de estos tres mecanismos (los dos primeros están muy bien descritos en «Cómo descarrila un tren», en Haciéndome el Sueco, el blog de @carlcasan:

  • Remonte de pestaña: el desvío no deja de ser una curva de un radio pequeño y sin peralte. La pestaña de la rueda pasa de ser paralela al raíl a enfrentarlo con un ángulo, como si intentara cortarlo. Si la velocidad es elevada, la relación de fuerzas puede favorecer que la pestaña «suba» por la cabeza del raíl, provocando el descarrilamiento.
Remonte de pestaña durante la inscripción de un eje en una curva. (Fuente: elaboración propia)
Remonte de pestaña durante la inscripción de un eje en una curva. (Fuente: elaboración propia)
  • Descarga de rueda: este fenómeno, en un desvío a la derecha, tenderá a ocurrir en la rueda derecha. Como quiera que el centro de gravedad del coche está más alto que los ejes motrices, la fuerza normal de la que hablábamos antes genera un momento de giro longitudinal. El coche se levanta por el lado interior del desvío y sus ruedas dejan de soportar carga, con lo que se pierde el control del conjunto, que descarrila.
  • Rotura de aguja: la aguja propiamente dicha es una pieza móvil con menos resistencia que el propio carril. Con el desvío enclavado hacia la vía desviada, las ruedas del lado izquierdo del coche que entra a velocidad excesiva están induciendo un esfuerzo anómalo en el sistema. A la velocidad de paso nominal multiplicada por cuatro, que la aguja se rompa provocando que los siguientes ejes no tomen el desvío correctamente y, por tanto, el descarrilamiento, es una respuesta esperable.
Esquema simplificado de un desvío similar a los de la entrada de la estación de O Porriño. (Fuente: elaboración propia)
Esquema simplificado de un desvío similar a los de la entrada de la estación de O Porriño. Enclavado en vía desviada (esquema izquierdo), la aguja derecha, cerrada, soportará una carga anormal si se supera a gran velocidad. (Fuente: elaboración propia)

Ahora comienza, para las compañías implicadas y la CIAF el complicado proceso de rellenar todos los detalles de este lamentable asunto. El objetivo será siempre el mismo en la ingeniería de la seguridad: hacer este tipo de sucesos un poco más difíciles en el futuro.


Imagen de cabecera de Nelso SilvaCP 592.2, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=48076178.