Visionarios políticos

Leyendo el periódico —por el interné, a ver qué tipo de persona vas a pensar que soy— no he podido evitar que me viniera cierto recuerdo televisivo a la mente. Son ocho minutos de nada: ¿qué son ocho minutillos en tu ajetreada vida? Recuérdalo conmigo. O disfrútalo por primera vez si eres demasiado joven para recordarlo, querido lector:

Quién iba a decir que Faemino y Cansado acabarían siendo unos visionarios políticos.

Chiste astronáutico

En anteriores episodios de brucknerite conté que durante mi aventura en tierras intereconómicas tuve el honor de conocer a Luis Ruiz de Gopegui. Un auténtico fragmento de historia viva de la astronáutica en España. Cierto, el papel de nuestro país en la aventura del espacio ha sido secundario —siendo bondadosos, pero está muy necesitado de recuerdo. Ruiz de Gopegui trabajó en la estación de seguimiento de la NASA en Robledo de Chavela desde 1966, a lo largo del desarrollo de todas las misiones Apolo, del programa Skylab, de la misión conjunta soviético-americana Apolo-Soyuz y durante la primera época de los vuelos del transbordador espacial. En sus propias palabras, fue una de las cien personas o así que habría que matar, solo en España, para encubrir un imposible fraude lunar.

Ruiz de Gopegui contó el chiste que viene a continuación fuera de cámara —no cabía en la exigua duración del programa. Se lo relató a su vez el fallecido astronauta Evans, piloto del módulo de mando del Apolo 17; y así, peinado un poco para la ocasión de ponerlo por escrito, os lo transmito:

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Vino de La Mancha, Francia

Con todo el mundo y su gato paralizando el país con piquetes confesionales (pero sin malos rollos, que estos son «de los buenos») es el momento de publicar por aquí alguna tontería. Como esta que me crucé en mi reciente viaje a Nueva York:

Como manchego, ya me dolió que me dieran de beber un vino de mi tierra «producido» en Francia. Siete euros los 20 centilitros. Y, además, malo. ¿O sería cosa del efecto «comida de avión» que nos desactiva las papilas gustativas? Qué más dará. Total, habiendo perdido ya la vergüenza…