Saliendo del armario con ruido

Estimados todos: ha llegado el momento de confesar. Ya he dado todos los pasos que podía dar en privado, y ahora la evidencia de mi situación me obliga a airear públicamente la verdad. La verdad es que… estoy aprendiendo a tocar la flauta. La travesera; la de pico ya la tocaba. De oído y de pena, pero la tocaba.

Para ello, estoy recuperando las clases de solfeo que dejé cuando Naranjito todavía estaba fresco y campante. También me he comprado una flauta de estudio, marca Jupiter. ¿Os imagináis cuánto cuesta una flauta decentita? Un poco más y me tengo que hacer perroflauta para financiarla. Por cierto, la que enseñan en el siguiente vídeo es un orden de magnitud más cara: todo lo que no quiso nunca saber sobre cómo se construye una flauta travesera desde casi cero.

Cuando toque como este señor de aquí os contaré más.

Publicado por

Iván Rivera

Another instance of Homo sapiens.