«Serpientes en el hyperloop» en Naukas

No sé vosotros. Yo llevo años con la impresión de que las serpientes de verano, esas noticias que surgían en plena canícula para aderezar las vacaciones de hechos inverosímiles y, sin embargo, falsos, se han desestacionalizado. Igual que si comiéramos turrón en abril o sandías en diciembre, las exageraciones, amarillismos o directamente bulos nos asaltan en toda época desde cualquier medio «serio». Uno de los blancos favoritos de mis filípicas, mi querido hyperloop, no iba a ser una excepción. […]

No deja de sorprenderme el buen trabajo que hacen los departamentos de relaciones públicas de las empresas que se dedican a vender aceite de hyperloop. Los medios reaccionan con auténtico placer a todo lo que se les lanza desde ellas, sin perder ocasión alguna para magnificar, distorsionar, repetir viejos malentendidos y, directamente, mentir. El concepto de hyperloop sigue siendo hoy tan inviable como lo era hace cinco años, pero la cobertura mediática es la marea que no cesa.

En este artículo de Naukas tomo uno de los últimos ejemplos más sobresalientes del mes pasado y lo desmenuzo. La pregunta no es si habrá alguna inexactitud, sino si habrá algún párrafo sin ninguna. Leedlo en «Serpientes en el hyperloop».

«La ética del superhéroe» en Naukas

Las funciones logísticas son lo que nos encontramos cuando estudiamos sistemas que tienen tasas naturales de crecimiento exponencial pero, al mismo tiempo, dependen para existir de recursos limitados. Imaginemos primero un crecimiento exponencial: plantamos una bacteria en una placa de Petri (como llaman en los laboratorios a un platito transparente con bordes que se puede tapar) con el fondo cubierto de algún nutriente rico, rico. Yo preferiría galletazas de una palatabilidad tan alta que hagan torcer el gesto a cien nutricionistas, pero probablemente nuestra bacteria se incline más por alguna gelatina. Y ahí la tenemos, digiere que te digiere, con el metabolismo a tope, hasta que […]

Salgamos de paseo. Nuestra ruta hoy será un poco inusual: empezaremos por las funciones logísticas, esos escalones de las matemáticas que nos permiten modelar tantos procesos naturales y también artificiales. Pero no nos quedaremos ahí: visitaremos brevemente a algunos millonarios de Silicon Valley, nos detendremos a contemplar el fascinante concepto del vigilantismo (para que conste: mi Batman favorito es el de LEGO™), y recalaremos finalmente en un reciente desarrollo del campo de la inteligencia artificial. Lo pasaremos bien. Todo ello en «La ética del superhéroe», en Naukas.

«¿Está Schubert? Que se ponga» en Naukas

¿Cuál es el colmo de un teléfono inteligente? Que sea capaz de terminar lo que un genio de la música no concluyó: nada menos que la Octava Sinfonía de Schubert, también conocida por su algo obvio sobrenombre, Inacabada. Dos famosísimos movimientos seguidos de… Nada. ¿O no? […]

En estos días parece que la inteligencia artificial es ya capaz de cualquier cosa. Preparar traducciones aceptables, inventarse caras de gente que no existe, ¿terminar una sinfonía «inacabada»? Nada es tan sencillo —o como diría mi padre, «todo es mentira». Repasemos la historia de esta maravillosa sinfonía de Schubert y de los intentos de los estudiosos de la IA para extraer sonidos creativos de algoritmos en «¿Está Schubert? Que se ponga» (en Naukas, cómo no).

Adenda

Tras la publicación del artículo tuve la alegría de interaccionar con @signoresalieri, quien me puso en la pista de David Cope, cuyos tempranos experimentos con polifonía algorítmica no conocía. No os perdáis su álbum pionero Bach by Design, en Spotify. Hay más, pero ya los dejo como ejercicio para aquellos más deseosos de torturaros con la frialdad de la máquina —aunque creo que hay compositores humanos peores. También recomienda, para iniciarse en más maravillas schubertianas, las interpretaciones de Frans Brüggen (que conocía) y de Jos van Immerseel (que no). Encantado de seguir el criterio de un entendido. ¡A disfrutar!