brucknerite – Un blog de Iván Rivera
La ciencia envenena mis sueños
30dic/116

La regresión del PSOE

Matemáticas y política son improbables compañeros de cama… solo si “eres de letras”, en el sentido más peyorativo de la expresión. Observad qué gráfica tan interesante se ha currado @eulez en su blog Las Historias Eulerianas:

Salvando las legislaturas de Rodríguez Zapatero, el ajuste de la recta de regresión parece lo suficientemente bueno como para conferir a la evolución del voto socialista un aire de inevitabilidad que los mismos cuadros del partido comparten (al menos, según afirma un amiguete “de dentro” que no nombraré a menos que él me dé permiso). Según su hipótesis, la evolución sociológica a nivel local de España —es decir: chalets-VPO, polideportivos en cada barrio y autopistas a cada pueblo— hace inevitable un viraje progresivo hacia lo conservador en lo económico, y por contagio en lo social. Es un punto de vista cómodo: hagan lo que hagan, terminarán perdiendo todas las elecciones. Por tanto, la estrategia del partido debe consistir en defender un “núcleo duro” de votantes emocionales (de dos clases principales: “felipistas nostálgicos” y “gentes de bien alérgicos al PP”) y asegurar así puestos de trabajo en la Administración para una élite reducida. Preguntad por la FSM si tenéis alguna duda de que es así como funciona.

28oct/11Off

La “democracia 4.0″ frente a la realidad

Esta semana se ha dado publicidad a una iniciativa provocadora: la llamada Democracia 4.0. En breve: se trata de que todo ciudadano tenga acceso, por voto directo, electrónico y remoto, a una cuota uniforme y proporcional de decisión que pueda, potencialmente, alterar el resultado de cualquier votación realizada en sede parlamentaria. El punto de partida, el aumento de la capacidad del ciudadano para influir en política, es incuestionable. La idea, en su conjunto, está infestada de problemas que quienes compartimos inclinaciones tecnofílicas (dicho así parece una desviación sexual) tendemos a soslayar con tecnicismos y acentuados gestos manuales. Pero una crítica de esta idea y de otras que surgirán no solo es deseable, sino imprescindible. Precisamente porque la democracia no debe ser un juguete en manos de tecnócratas, aunque esos tecnócratas sean “de los míos”.

Reconozco que la primera impresión que tuve al visitar la web de Democracia 4.0 fue de pánico. ¿Voto electrónico “ya”? Me recordó al típico requisito de cliente con el que todos los que trabajamos en el sector de la informática nos hemos encontrado alguna vez —y también alguna vez a la semana. Algo fácil de decir, dificilísimo de hacer y con implicaciones profundas y poco exploradas para el conjunto del proyecto. Aquí el proyecto es nada menos que la expresión del poder ciudadano: es difícil tomarse a la ligera algo así, y sin embargo… La página de fundamentos legales de Democracia 4.0 es interesante, pero refuerza mi convicción de que la petición no surge de alguien con gran capacidad de análisis técnico. Las bases de derecho pueden ser incuestionables, pero aquí el diablo está en los detalles de implementación. ¿Cuáles? “Sin duda el voto electrónico tiene que ser más eficiente, más inclusivo y más barato que la alternativa, el referéndum constante”, pensarán, pensaréis, he pensado. Vamos a cuestionarlo someramente, suponiendo que estamos hablando de un voto electrónico muy particular, el voto electrónico remoto, que llamaré por sus siglas (VER). Su oponente será el voto tradicional (VT).

8sep/11Off

Nosotros, los lunáticos

Hace unos días el equipo de la sonda LRO publicó nuevas fotos de algunos de los lugares de alunizaje de las misiones lunares, aprovechando una maniobra de disminución temporal de la altura orbital de la sonda sobre la Luna. Con 50 centímetros por píxel, en las imágenes se distinguen —mejor que en la primera tanda, de 2009— detalles como los senderos trazados por los astronautas y por el rover lunar, la ubicación de diferentes instrumentos abandonados o, incluso, la sombra de alguna bandera. Según mi amigo Daniel Marín, tenemos una prueba más, tal vez la definitiva, para barrer de una vez por todas la hipótesis de la “conspiración lunar”. ¿O no?

2sep/11Off

Todo lo que está o ha estado vivo

No puede estar muerto lo que no ha vivido antes.

2ª Regla del XXVII Libro de Isterpah, maestro embalsamador egipcio (s II a.C), vía @asueldodemoscu

Dandelion seeds, foto de Stefano Bertolo (Flickr)

Respiramos, comemos, crecemos, nos reproducimos, excretamos, morimos. Nosotros junto al resto de los seres vivos de la biosfera terrestre. Es una obviedad, pero también motivo de maravilla ser consciente de que entre los átomos del vaso de agua que bebemos, con certidumbre estadística, hubo alguno que transitó por el cuerpo de Albert Einstein, Julio César, alguno de los caníbales de Atapuerca o un tiranosaurio. Dejando volar la imaginación podemos llegar a plantearnos cuestiones dignas de algún episodio de Cosmos: ¿cuánto pesa la materia viva? ¿Qué fracción de nuestro planeta está viva? ¿Cuánta materia ha formado parte, alguna vez, de un ser vivo? Las respuestas a tales preguntas serán necesariamente especulativas, pero sorprende comprobar hasta dónde puede llevarnos una dosis razonable de ciencia y sentido común. Empecemos.

4ago/11Off

La brújula política

brújula

Compass (imagen de Roland Urbanek)

Percibimos la política como una actividad con dos polos. Eres de izquierdas o de derechas, rojo o azul. Esto no tiene ningún misterio: somos la mejor máquina de categorizar que ha dado la evolución –que sepamos. Pero cualquiera que se aproxime a la política desde un punto de vista algo menos maniqueo y más racional se dará cuenta enseguida de la existencia de imperfecciones en el modelo. Tendemos a soslayarlas en el discurso diario: “o estás con nosotros o contra nosotros”. Pero la realidad es más cruel con nuestras expectativas: hay asuntos en los que el eje rojo-azul no basta para modelar el posicionamiento político de las personas. Las llamamos “cuestiones transversales”.