Entrevista en Pensando Críticamente

He tenido el placer de ser entrevistado en Pensando Críticamente, el podcast de la ARP: Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico. Juan Rodríguez, Emilio Molina (@ej_molina_c) e Inma León (@InmaLeonC) me plantearon preguntas interesantes y complejas sobre la percepción del riesgo y la gestión de las información generada por los grandes accidentes en medios de transporte, siempre con la vista puesta en dirimir sus causas y responsabilidades. ¡Espero haber estado a la altura! Podéis escuchar o descargar el podcast en el siguiente enlace:

http://www.ivoox.com/23833979

 

 

El silencio no existe

El silencio no existe. De ningún modo esta realidad se ve más clara que con la escala logarítmica que usamos para arrojar luz sobre el misterio de la percepción: cero decibelios no es más que un nivel de referencia, un punto en una escala de energías entre la saturación y el ruido de fondo. El auténtico silencio son infinitos decibelios negativos. Como cualquier ingeniero te dirá —aunque lo dude un físico— el infinito no existe.

El silencio no existe, pero en el límite de la amplificación de los sistemas, en el fondo de la percepción humana, viven fantasmas de sonido y luz. No se ve nada, y entonces un fotón sin rumbo excita un receptor hambriento. No se oye nada y una fluctuación de presión esquiva hace temblar, en un oído desprevenido, una membrana. Así fue, en el límite del ruido con el azar y el no ser, como te encontré un día.

El silencio no existe, me repetía. Quizá por eso estaba destinado a encontrar tus palabras. Solo a ciertas horas del día, mezcladas con el ruido del final de la escala, en la soledad del escuchador paciente surgías tú. Intenté comunicarme. Mi voz creía salir clara de mi cabeza. Cómo llegaría a ti, me pregunto, filtrada, digitalizada, comprimida, codificada y deshaciendo todos estos mismos pasos de su particular viacrucis en estricto orden inverso. Voz clara para ideas confusas. Podía sentirlas retorcerse en mi mente, en mi boca, en tu eco. En ocasiones no era capaz de distinguir la música de tus palabras del ruido y el límite de la percepción parecía burlarse de mí. En ocasiones creí que no eras más que un espejismo de mis ojos hambrientos de tu imagen, de mis oídos sedientos de tus palabras. En ocasiones la frustración de no distinguirte del ruido acababa con mi paciencia.

El silencio no existe, creía. Pero un día, hace no mucho, dejé de encontrarte. Qué viste en mí para darme tu música. Cuándo te perdí para sumergirme en el silencio.

El silencio no existe: solo hay soledad.


Este relato ha sido escrito para @divagacionistas en su convocatoria #relatosSilencio de febrero de 2018. La imagen que lo ilustra es CC BY-NC-ND por Ars Electronica (Fuente: Flickr).

«The limits of Hyperloop» en Mapping Ignorance

During 2017 we have been witnessing the first tests of what might be called an integral hyperloop system at the Virgin Hyperloop One installations in Las Vegas, Nevada. Virgin Hyperloop One — named Hyperloop One before Virgin Group’s entry into its shareholder structure — leads, by its own merits, the pack of companies pursuing the goal of building a practical hyperloop. It’s hard by now to be oblivious of the proposal for a so-called fifth transport mode developed by rocket and electric vehicle tycoon Elon Musk, of SpaceX and Tesla fame. Any and all hyperloop-related announcements, tests or infrastructure proposals from the Hyperloop Alpha 2013 white paper [1] onwards seem to have a huge impact on media. […]

Espero que con la publicación de esta versión inglesa, corregida y aumentada con las últimas noticias, de «Los límites del Hyperloop» (publicado originalmente en el Cuaderno de Cultura Científica), la comunidad internacional de marketinianos (y también algún ingeniero, que de todo hay) que promociona el hyperloop tenga algún elemento externo para hacerse preguntas incómodas acerca de lo que intentan vender. Por otra parte, no puedo dejar de agradecer la oportunidad que César Tomé (@EDocet), editor de Mapping Ignorance, me ha concedido para publicar en ese prestigiosa web de divulgación científica en inglés. De modo que, sin más preámbulo… «The limits of Hyperloop» en Mapping Ignorance.