La gota de Rupert

¿Qué es la “gota de Rupert”?

  1. Cierta enfermedad profesional que afecta principalmente a peluqueros.
  2. Una forma de llamar al sufrimiento de un actor que sufre de encasillamiento en papeles de homosexual (“se le veía sudando la gota de Rupert”)
  3. Una pelotita de vidrio con una curiosa propiedad física.

¡Tiempo! La respuesta correcta es la 3. No hay premio debido a la crisis. Venga, vamos a ver el vídeo.

¿Cómo se explica algo así? La gota es un pequeño fragmento de vidrio templado. El proceso de consiste en aplicar un cambio brusco de temperatura a un material; este cambio provoca que la estructura molecular obtenida durante la fase de calentamiento quede congelada. La energía aportada al vidrio durante su fusión queda almacenada en él, en vez de disiparse como ocurriría con un proceso de enfriamiento lento. De ahí la impresionante resistencia a la compresión. Sin embargo, la gota no es esférica: tiene un punto débil en su cola. La fuerza aplicada con las tenazas tiene en esa zona mucho menos superficie en la que distribuirse, lo que provoca un aumento de la presión inversamente proporcional —por eso cortamos con cuchillos y no con cilindros de metal; afilarlos reduce su superficie de corte efectiva, lo que aumenta la presión aplicada.

La rotura de la gota por la cola provoca la liberación súbita de la energía almacenada en toda la estructura, que deja de ser estable y es literalmente pulverizada por una onda de choque que avanza a una velocidad aproximada de 1500 metros por segundo, más de cuatro veces la velocidad del sonido. La se transforma así en una nube de polvo. Por cierto, ya podían haber hecho esta demostración cuando estuve en el Museo del Vidrio de Corning.

Más o menos

Una solemne memez para celebrar el viernes. La pregunta es: ¿los diseñadores del paquete, eran de letras o de ciencias? Porque, si eran de letras, alguien se ha pasado de listo para poner “más o menos un kilo”. Pero si eran de ciencias, igual han descubierto el papel higiénico antigravitatorio. “En esos momentos del día, siéntase flotar…”

Si estos rollos antigravitatorios no te convencen y quieres probar la levitación de verdad, en casa y a un coste razonable, lo mejor es consultar esta página del HFML: levitación por estabilización diamagnética (en inglés). En esta otra página (scitoys.com) hay más detalles, e incluso una lista de la compra. ¡A volar!