«The Boring Company: aburrido no, imposible» en Naukas

Cuando me enteré de que Elon Musk, no contento con traer de vuelta del mundo de los muertos al coche eléctrico, conquistar el espacio —primero la órbita baja, después Marte— y regalar al mundo la idea de transportarnos en cápsulas flotantes dentro de tubos de vacío como si fuéramos la recaudación de un supermercado, iba a lanzarse nada menos que a la conquista del subsuelo, pensé que se trataría de algún tipo de chiste que me costaba entender. Al ver que había dado forma jurídica a su empresa, la había llamado «The Boring Company» («la empresa aburrida/perforadora») y a su primera tuneladora «Godot» (por lo visto se hizo esperar) empecé a pensar que quizá, después de todo, sí que estaba pillando el chiste. […]

¿Todavía no habéis leído el artículo que he publicado en Naukas sobre las implausibilidades a las que se enfrenta Elon Musk con su «Boring Company»? Pues adelante: «The Boring Company: aburrido no, imposible».

«Metro: más limpio es más seguro» en Naukas

Hay estaciones de metro en las que cualquiera diría que las escaleras mecánicas están puestas a pares por una cuestión de redundancia y no de movilidad. Ocurre con mucha frecuencia: una de las dos, parada por mantenimiento —y así se mantiene día tras día, y a veces semana tras semana— mientras la otra da servicio al flujo ascendente de viajeros. Porque para bajar ya está la gravedad para ayudarnos, ¿cierto? […]

No dejéis de leer el artículo que publiqué ayer en Naukas sobre la importancia de la limpieza en las operaciones de mantenimiento del metro y otros sistemas de transporte subterráneo: «Metro: más limpio es más seguro».

«Conspiraciones y ciencia defectuosa» en el Cuaderno de Cultura Científica

¿Existen las conspiraciones? ¡Preguntad por Julio César, por las tabaqueras o por los casos aislados de corrupción en política! Desde que Homo sapiens es Homo sapiens grupos de al menos dos personas han estado reuniéndose para planear actos en secreto —los grupos de uno, también llamados «personas solas», no pueden conspirar etimológicamente hablando: solo pueden tramar, urdir o maquinar—. Bromas de diccionario aparte, la clave está en el secreto. […]

No dejéis de leer el artículo que, a través de Naukas, publicó ayer el Cuaderno de Cultura Científica: «Conspiraciones y ciencia defectuosa».