Maintenance notice

(Ver en español.)

Dear visitor: thank you for dropping by. If, by happenstance, you’re visiting this blog using any Internet Explorer version, I have another message for you:

does not support data: . That’s the reason you cannot see some images here.

To put it briefly: an URI denotes a way to access data of some kind. The most popular one is http:, which instructs concerned software that whatever follows should be accessed by means of HTTP protocol. There are other schemes, among others file:, https: and rdf:. data: URI tags ensuing text as binary data. It is most frequently used to embed tiny images in a web page, saving a query and an HTTP roundtrip per image. Response times per image are reduced, more pronouncedly so for smaller ones.

data: URIs were first described in standard RFC 2397 (august 1998). The fact that this standard is not supported by Internet Explorer, not even in its latest version, IE7, hasn’t come to my attention till recently.

You should really have a look at other browsers (Firefox, Opera; I am a happy user of both, the former on my PCs under Windows and Linux, the latter on my mobile phone). Don’t do it for this blog —you aren’t losing much, really— or for those geeky data: URIs, which aren’t so popular after all. But you should be safer, and you’ll help foster diversity in browser’s ecosystem. And diversity propels (technology) evolution.

Aviso de mantenimiento

(English text.)

Si visitas esta bitácora, tengo una cosa que decirte: muchas gracias. Si, además, lo haces usando alguna de las versiones de Internet Explorer, tengo que comunicarte otra:

no soporta . Por eso no ves algunas imágenes de este blog.

En breve: un esquema de URI identifica una forma de acceder a datos. El más popular es http:, que indica al agente o usuario que lo que sigue es accesible a través del protocolo HTTP, pero hay otros, como file:, https: y rdf:. Las URIs de tipo data: indican que lo que sigue son datos binarios. Entre los usos más comunes, data: permite codificar pequeñas imágenes estáticas en una página web. Al tener la imagen embebida en el texto de la página, se ahorra una consulta y una petición HTTP por imagen, y cuando ésta es sólo de algunos bytes, la ganancia relativa en tiempo de carga es considerable.

Las URIs de tipo data: fueron especificadas en agosto de 1998 mediante el estándar RFC 2397. No he sido consciente hasta hace poco de que este estándar no está soportado por Internet Explorer, ni siquiera en su última versión, IE7.

No lo hagas por ver este blog correctamente (tampoco es para tanto, la verdad), pero te recomiendo que pruebes otra cosa, como Firefox u Opera (yo uso ambos, uno en el PC bajo Windows y Linux, el otro en el móvil). De paso, estarás más seguro y ayudarás a mantener la diversidad en el ecosistema de los navegadores, fundamental para que la evolución tecnológica no se detenga.

Reciclaje imposible

Hace un tiempo rompí un termómetro de mercurio, de esos que deben estar a punto de prohibir si es que no lo han hecho ya. Quizá pasándome de listo (como siempre que no me paso de tonto) recogí el desaguisado tirando los fragmentos de vidrio a su bolsa correspondiente, que en casa estamos muy concienciados, separando con cuidado el metal líquido en un botecito. El bote fue a dormir el sueño de los justos hasta mi siguiente visita al punto limpio. Entonces mi vida se transformó en algo parecido a un programa de BASIC:

  1. Ir al punto limpio con el mercurio.
  2. Escuchar la explicación de la encargada sobre cómo no disponen de medios para recoger mercurio, y sobre cómo los termómetros rotos se reciclan en las farmacias.
  3. Ir a la farmacia más cercana con el mercurio.
  4. Escuchar la explicación del farmacéutico sobre cómo en las farmacias se reciclan termómetros rotos, pero no mercurio (!?).
  5. ¿GO TO 1?

Me fascina el surrealismo doméstico, y me tienta recoger unas esquirlas la próxima vez que rompa un vaso para llevarlas a la farmacia, diciendo que son de un termómetro. Mientras me decido, mi botecito con una gota de mercurio seguirá por ahí, fuera del alcance de los niños y de mí mismo cuando me olvide de dónde demonios lo puse.