Visionarios políticos

Leyendo el periódico —por el interné, a ver qué tipo de persona vas a pensar que soy— no he podido evitar que me viniera cierto recuerdo televisivo a la mente. Son ocho minutos de nada: ¿qué son ocho minutillos en tu ajetreada vidas? Recuérdalo conmigo. O disfrútalo por primera vez si eres demasiado joven para recordarlo, querido lector:

Quién iba a decir que Faemino y Cansado acabarían siendo unos visionarios políticos.

A Marte en buena compañía

© io9.com

Dentro de cuatro días (y no “como quien dice”, sino cuatro días literales) el vehículo más grande y pesado jamás construido por la especie humana intentará posarse en Marte. La comunidad entera de espaciotrastornados, representada aquí por el que suscribe, le desea a Curiosity buen aterrizaje y una larga y próspera vida, garantizada por su corazón de plutonio.

Aprovechando que una buena parte de los aficionados al espacio lo han sido o lo son también de la franquicia Star Trek, la NASA ha pedido a dos “viejas glorias” —al menos en uno de los dos casos— que narren en un mismo vídeo la Gran Entrada: cómo debería ser, si todo sale según lo previsto, el aterrizaje de Curiosity en la zona del crater Gale.

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Tocando la flauta mientras todo se hunde

Parece que hubiera sido ayer, pero ya ha pasado año y medio desde la última vez que aproveché mi blog-cajita de frutas para asaltaros con una grabación del menda soplando en su flauta travesera como si no hubiera mañana. La diferencia con la de hoy, claro está, es que la obra de mi última audición es algo más compleja —además de que lo de “no haber mañana” parece más literal que nunca. Así que ¡divirtámonos! Con vosotros, un principiante con casi cuatro años de estudios de flauta travesera a sus espaldas, buscando su camino con algún tropiezo a través de las notas de una obrita de Mozart no muy difícil: el primer movimiento del Divertimento nº4 en Do Mayor para trío de corni di bassetto K. 439b. Arreglado para dúo de flautas, of course. Nada de quejas, que la última vez fue Gyrowetz.

Como de costumbre, la parte realmente complicada la hace José Ramón, mi profesor, al que agradezco el esfuerzo de tocar pese a una lesión en la mano derecha que lo tuvo en dique seco un tiempo.