Ya llega el Naukas más grande: ¡Naukas Bilbao 2017!

¿Os interesa la cultura? Entonces os interesa Naukas. Del 14 al 17 de septiembre celebramos en Bilbao la séptima edición del que seguramente es el ciclo de charlas de divulgación científica más impactante, influyente e interesante en castellano. Esta vez con una enorme novedad: cambiamos nuestro querido Bizkaia Aretoa por el espectacular Palacio Euskalduna. Más sitio para todos en un espectáculo que mejora año tras año, reuniendo ante el público a científicos punteros, profesionales de prestigio en una asombrosa variedad de campos y divulgadores de primera línea. Y también a mí ¯\_(ツ)_/¯

Este año vuelvo a lanzarme al escenario y lo hago dispuesto a contaros algo que os podría sonar a herejía. Lo puedo expresar en cuatro palabras, parafraseando los títulos de la celebrada colección de libros de la editorial Laetoli: «El Hyperloop ¡Vaya timo!». Gracias a las noticias que nos trae periódicamente a los medios la nonata creación del magnate-inventor Elon Musk el concepto de serpiente de verano se ha convertido en un tubo más largo —y se ha ampliado a todo el año. Os contaré en qué consiste exactamente la «revolucionaria propuesta» de transporte de masas y por qué es una mala idea que, con toda probabilidad, no veremos construida en nuestras ciudades.

Y si la gente en latas disparadas a la velocidad del sonido por tubos no os atrae, ¡no hay problema! Total, solo tendréis que aguantarme diez minutos y hay casi ochenta charlas más, con una variedad de temas capaz de interesar al más pintado. Tendremos las tradicionales charlas de física, entrevistaremos a figuras de la ciencia de primer nivel, despediremos al corresponsal de la Humanidad en Saturno con todos los honores y una lagrimita, y reiremos con monólogos de humor, entre otras sorpresas. Hasta aprenderemos —¡primicia en Naukas!— con una charla de sexología. Además, este año Naukas Bilbao se inscribe en una potente iniciativa: Bizkaia Zientzia Plaza, organizada por la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco y la Diputación Foral de Bizkaia, que desde el jueves 14 al domingo 24 organiza más actos con otros perfiles. Más profesionales, en euskera, dirigidos a público joven…

En septiembre la fiesta de la divulgación está en Bilbao. No os lo perdáis. ¡Solo tenéis que traer la curiosidad!

Huele a #Naukas15

Ya está aquí ese momento del año en el que el centro del universo —sin duda un lugar maravilloso excavado en la roca, un bochito llamado Bilbao— aloja y radia, urbi et orbe, el evento de divulgación científica en lengua española más epatante y pasmoso: Naukas Bilbao. En su ¡quinta! edición, el programa de charlas (disponible aquí) parece más interesante que nunca.

Para los que podáis acudir, el Bizkaia Aretoa (entrada gratis, aforo limitado) alojará el viernes 11 y el sábado 12, de 10 a 14 horas y de 17 a 20:30 una auténtica cascada de ciencia y divulgación contada con pasión y humor en bocaditos de diez minutos. Para los más pequeños —desde seis años de edad, más o menos— las sesiones paralelas de Naukas Kids alimentarán curiosidades y quién sabe si alguna vocación temprana. ¡Saldrá #EstrellaCervantes! Si no podéis acudir, apuntaos al streaming en riguroso directo de EITB. Y no dejéis de mover en Twitter el hashtag #Naukas15.

Será mi segundo año en el escenario. Mi charla será el viernes por la tarde de 17:10 a 17:20 y resolveré en él, de forma definitiva, uno de los mayores enigmas de nuestros tiempos. ¿Os la vais a perder? Por si tenéis problemas reconociéndome, el de ahí abajo soy yo luchando a brazo partido contra el tiempo, la informática y el miedo escénico.

¡Esperad lo inesperado! ¡Nos vemos en Naukas Bilbao!

naukas_2015

Una noche en los premios Bitácoras

Servidor no cree en las hadas, en los mercados perfectos ni en los premios de internet. Lo he pensado mucho y muy fuerte: no creo en las hadas porque son una hipótesis innecesaria —e innecesariamente compleja— para explicar el mundo. No creo en los mercados perfectos porque son como las vacas esféricas: un modelo que de tan simple da risa (sí, risa; el miedo lo da la caterva de creyentes).

¿Y los premios de internet? Si tienes un blog, querido lector, te diré que nadie se los merece más que tú; permíteme solo que aplauda desde la oscuridad del patio de butacas.

Premio Bitácoras 2012 en la categoría de Ciencia para Eureka
¡Como brilla! Este es el premio Bitácoras 2012 en la categoría de Ciencia que recogí para mi amigo Daniel Marín, autor de Eureka.

La vida es una serie de eventos aleatorios que a veces se organizan solos en forma de ironía. Cuando mi amigo Daniel Marín, el autor de Eureka, me propuso hacer de avatar suyo en la ceremonia de entrega de los premios Bitácoras 2012 —era finalista en la categoría de Ciencia— me detuve unos segundos para admirar la guasa de la situación. Porque Daniel, querido lector, se merecía ese premio más que tú. Olvida lo que te he dicho. Eureka es la referencia en español en cuestiones astronáuticas. Su ritmo de trabajo, prodigioso. La calidad de sus textos, excelente. Su conocimiento de la industria espacial rusa y china, unido a su dominio del ruso y el mandarín, le permiten ofrecer antes y mejor que nadie toda la información sobre dos grandes potencias que los medios más tradicionales suelen soslayar ¡como si solo estuviera la NASA! Y qué decir de los artículos históricos. Sus aventuras soviéticas son el único modo que tenemos casi todos los espaciotrastornados de conocer, como si fuera de primera mano, el lado oscuro de aquella competición apasionante por la ciencia, la gloria y la dominación mundial.

Ahí me teníais: acudiendo a una ceremonia en la que llevo exactamente ocho años sin reparar —existe desde hace ocho años. Convencido, hay testigos de esto, de que recogería un premio. Había agravantes morales (Eureka había sido finalista también el año pasado) y probabilísticos (este año también estaba en la lista de Mejor Blog del Público). Daniel, en un arrebato de confianza indebida, me dejó las manos libres para decir lo que quisiera.

Espero haber canalizado correctamente su «espíritu». Lamento que haya gente —Twitter es muy grande— que haya asociado mi cara con la suya. No, no soy @Eurekablog. Y no es que no quisiera: es que no podría. Gracias, compañero.