Etiqueta: pensamiento
Reflexiones con mayor o menor fundamento. Porque no siempre se pueden tener ideas de calidad, pero es peor no tener ideas en absoluto.
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Me despisto un rato y lo rompéis todo. ¿Facebook compra FriendFeed? Muy bien. Tenemos, por un lado, un servicio simple de agregación de contenidos con funciones de red social. Como Twitter, pero con estado conversacional. Por otro, un gorila de 250 millones de toneladas con más brazos que un pesquero lleno de calamares al cuadrado.
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2–3 minutos
Continúo con la cuestión de lo que debería ser y no es (técnicamente hablando) —después de todo, para un ingeniero el mundo aparece como un conjunto de cacharros subóptimos que no tienen suficientes características. La pregunta de hoy: ¿por qué en los gimnasios no se aprovecha la energía producida por los clientes? Detengámonos un instante
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3–4 minutos
Cuando se piensa en realidad aumentada, lo que suele venir a la cabeza es una especie de pantalla auxiliar que ofrece una visión “enriquecida” de las cosas, a lo Terminator, generalmente montada en unas gafas especiales —o incluso en unas lentillas, si nos ponemos más futuristas. Sin embargo, aunque ya existen implementaciones del concepto, ninguna
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1–2 minutos
Twitter bird logo icon illustration Ilustración de Matt Hamm Tengo un problema curioso con Twitter. No se trata de la tecnología en sí: engancharse a conversaciones que no has empezado es tremendamente difícil, y no digamos llevar más de una a la vez. Es una cuestión, digamos, social y de pareja. Vaya, que a mi
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2–4 minutos
Europe Flag Foto de fdecomite Se pregunta Paul Krugman, con típica mentalidad estadounidense, “¿Qué le pasa a Europa?” (El País). Con la certidumbre que confiere ser portador de la razón, Krugman compara la magnitud de las respuestas de los EE.UU. y de los países europeos frente a la crisis, para encontrar que los europeos somos
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1–2 minutos
Voy a resumir lo que he aprendido de mi última lectura, El retorno de la economía de la depresión y la crisis actual (ed. Crítica), de Paul Krugman: Las crisis económicas son muy parecidas unas a otras, pero no existen recetas únicas para salir de ellas. En particular, hay que coger con pinzas lo que
