Peras, manzanas, demanda eléctrica y la huelga del #29M

Perplejo me hallo: un dato objetivo, la demanda de electricidad del país que diligentemente proporciona Red Eléctrica de España, ha caído en malas manos y hay quien parece estar haciendo conversiones directas entre diferencias porcentuales de consumo y porcentaje de trabajadores huelguistas. Sin llegar a tales extremos, aquí podéis ver el resumen de prensa de tres fuentes vistas en la barahúnda de Twitter:

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Notas técnicas al timo eléctrico

El interior del aparato
El interior del aparato
Cargado originalmente por
Camarada Bakunin

En mi artículo anterior, Timo eléctrico en los grandes almacenes, la tomé —merecidamente— contra un artefacto en venta a través de una plataforma de venta por catálogo, transmitiendo quizá en el proceso una impresión errónea: que no es posible corregir el consumo de potencia en una instalación eléctrica para reducir el coste de la energía, y por ende su impacto sobre el ambiente. Con esta nota técnica quiero dejar claro que tal cosa es posible y que se hace de forma rutinaria. Sin embargo, lo que aquí voy a contar no se aplica a los destinatarios del producto de marras, los usuarios domésticos. Veremos además que en el caso de que el cacharro lleve dentro algo, en ningún caso serviría a los fines para los que se vende. Pero antes de nada, la explicación teórica, que intentaré mantener en un nivel que yo mismo pueda entender. Es decir, casi a ras de suelo.

La que consume una carga en un circuito viene dada por el producto de dos magnitudes: el eléctrico medido en voltios entre las bornas de la carga y la entrante, medida en amperios. Para el suministro en corriente alterna tanto el voltaje como la intensidad serán señales sinusoidales perfectas —en un mundo ideal. Los ingenieros aplicamos un truco matemático que nos permite convertir cualquier función sinusoidal en una función compleja del tiempo; aunque dicho así parezca mentira, prometo que las operaciones matemáticas se simplifican lo suyo. De esa forma, el de la función compleja será la amplitud de la onda, y el , su fase (por ejemplo: sen(θ) tiene fase cero porque sen(0) = 0, y sen(θ – 90º) tiene fase 90º porque sen(90º – 90º) = 0). Con estos dos parámetros tenemos caracterizado todo el comportamiento de senos, cosenos y cualquier combinación lineal de ellos.

La potencia también se modela como una función compleja. Como todos los puede verse en (que es lo que hemos hecho antes, de un modo implícito) y en , con una parte real y una imaginaria. Resulta que la parte real de ese número es capaz de hacer trabajo mecánico, pero la parte imaginaria no —porque la media a lo largo del tiempo es cero. La demostración matemática de esto se sale de los límites de esta nota, pero podéis encontrarla en muchos lugares (por ejemplo, aquí, aquí o aquí). Tirando del hilo se saca que esa “potencia real” () es responsabilidad de los resistores del circuito, y la “potencia imaginaria” (), de los condensadores y bobinas.

La corriente consumida en cualquier instalación se debe a las dos potencias, pero sólo una de ellas hace trabajo. ¡Vaya! La bondad de una instalación se mide con un “” que vale 1 si toda la potencia es potencia activa, y 0 si toda es potencia reactiva. En una empresa con tornos, fresadoras, refrigeración industrial, y en general motores (que funcionan gracias a sus bobinados) son responsables de casi toda la potencia reactiva. Los rectificadores de corriente —que transforman corriente alterna en continua— y los cebadores de los fluorescentes también aportan su granito de arena: las fuentes de corriente de los ordenadores solían tener un factor de potencia propio tan bajo como 0,65, aunque desde hace tiempo suele estar por encima de 0,9 gracias a una circuitería especial.

Si la potencia reactiva surge de las cargas inductivas de bobinas, se puede compensar con condensadores. Este es el caso habitual en la industria. Sin embargo, puede darse el caso contrario —potencia reactiva creada por las cargas capacitivas de los tubos fluorescentes o rectificadores de corriente: en este caso habría que compensar con motores. La compensación puede hacerse en régimen permanente, pero los transitorios de los circuitos debidos a los arranques y paradas o a las impurezas de la corriente suministrada —es decir, sus desviaciones en origen de una forma sinusoidal perfecta— producen picos de potencia reactiva. Al final, esto provoca que más corriente entre en la instalación de la que realmente se usa para hacer trabajo. Los conductores, para soportar tal corriente, deberán tener una sección mayor que la estrictamente necesaria. Finalmente se gastará más, tanto en la propia instalación como en el suministro. Por eso, una buena compensación de la potencia reactiva requiere medidas cuidadosas de los motores o bancos de condensadores montados en paralelo con las cargas, regulados mediante una electrónica nada simple y poco barata.

¿Cómo se aplica todo esto a nuestras casas? De ningún modo. En nuestros domicilios hay potencia reactiva, sobre todo debida a los aparatos de aire acondicionado, pero nunca demasiada. La prueba es que las tarifas domésticas no la contemplan. Por lo que he visto, el factor de potencia típico en una instalación residencial no baja nunca de 0,85. ¿Qué significa esto? Que si no cobran recargo por potencia reactiva, no tiene sentido intentar compensarla. Si el MoviPower funcionara, estaría haciéndole un favor a la compañía suministradora, reduciendo la corriente total consumida. Nosotros seguiríamos pagando por el término real de la potencia. Por tanto, el aparato ya es un engaño en ese sentido.

Uno de los comentaristas del artículo anterior citó que, aunque no tuviera ningún beneficio tangible para el usuario, la compensación doméstica de la potencia reactiva sí tendría un efecto beneficioso sobre el ambiente, permitiendo reducir la intensidad total de corriente suministrada. En efecto, así es. Sin embargo, cabe preguntarse: ¿funciona el aparato? ¿Compensa algo? @CamaradaBakunin desmontó un cacharro similar en su blog, Halón Disparado, y encontró lo que era de esperar: una plaquita de circuito para alimentar un par de diodos LED y un condensador de 12 µF —la imagen del principio. No sabemos si el valor es adecuado porque no conocemos la potencia a compensar. Tampoco permite ningún tipo de control de transitorios, porque no varía de ninguna forma. Y lo peor: no estaría conectado en el lugar correcto para tener efecto. El problema se asemeja al de una vela de cumpleaños ardiendo en una habitación y nosotros soplando, con los ojos cerrados, en una dirección al azar.

Conclusión: no funciona. Ni siquiera como placebo: nosotros podemos sentirnos mejor con pastillas de azúcar o pulseras holográficas, pero a las redes eléctricas les da igual que les conectemos estos artilugios o chorizos de cantimpalo.


Para una explicación más solvente de la cuestión de la potencia reactiva, no dudéis en consultar la serie de artículos “La energía reactiva” en el blog especializado Quinto Armónico.

Timo eléctrico en los grandes almacenes

Movipower

Para quien no lo sepa: la cadena de grandes almacenes favorita de España (como si hubiera otra) mantiene una plataforma de venta por catálogo llamada LTC: La Tienda en Casa que siempre ha sido una inagotable fuente de ideas al límite —de lo razonable, de lo concebible o directamente de lo estúpido. En LTC pueden encontrarse peregrinos aparatos para andar sentado, increíbles máquinas de masaje “3D en alta definición” (a juego con la tele plana, supongo), turbofregonas, milagreras cremas antivarices por tecnología criogénica de dos etapas, aparatos para eliminar la celulitis por cavitación

Esperad un momento, que me ha venido a la cabeza una escena de La Caza del Octubre Rojo:

—¡Capitán, estamos cavitando!

—¡Le dije que dejara el Cavislim para otro momento, teniente!

Ahuyentadores de todo bicho viviente, sistemas antipiojos que parecen un cruce entre un peine y un táser, e incluso cacharros de gimnasio que te photoshopean de cuerpo entero en un plis plas, ¿verdad, Marbelys? (Mirad la foto, anda.)

Encontré el MoviPower en el catálogo que les llega cada cierto tiempo a mis sufridos padres, y no me equivoco demasiado si afirmo que coloca firmemente a la empresa de las tiendas que acaban en “cor” en el universo de Iker Jiménez, Erich von Däniken y el magufismo sobre patines. Copio, pego y anoto aquí por si se les acabara, que parece que quedan pocos:

Ahorra hasta un 30% en tus facturas con el ahorrador de energía MoviPower

Ahora es posible ahorrar en tus facturas sin limitar tu consumo1 en2 el ahorrador de energía Movi Power3. Un dispositivo testado y certificado4, que te ayudará a gastar menos5, al mismo tiempo que protegerá todos tus aparatos eléctricos de sobrecargas y subidas de tensión6, prolongando su vida. Con la misma potencia eléctrica, puedes llegar a reducir hasta un 30% en tu factura7. Es efectivo con aires acondicionados, lavadoras, televisores, equipos de música… Y si tienes varios aparatos conectados al mismo tiempo8, evitarás los cortes eléctricos que pueden provocar las subidas de tensión9. Además, no genera ningún daño10, es respetuoso con el medio ambiente11 y prolongará la vida de tus electrodomésticos12, ya que evita las subidas de tensión que pueden dañarlos13. Aprovecha esta oferta y llévate ahora 2 Movipower14 por el precio de 115. Una inversión segura16 para ahorrar siempre en consumo de electricidad17.

Más que tocar fondo en el océano de los productos dudosos, taladra con decisión hacia el magma de la mentira y el engaño absolutos. ¿Cómo lo sé, si no lo he probado? Bueno, cuando alguien intenta vender un aparato que viola las leyes físicas y a su madre, creo que tengo derecho a decirlo. Pero vayamos sin más con el carrusel de despropósitos —no solo físicos:

  1. Ahorrar en tus facturas sin limitar tu consumo: imposibilidad metafísica. Consumiendo lo mismo, la única forma de ahorrar en las facturas de electricidad es trucando el contador o enganchando la casa a la farola de abajo. Suerte en cualquier caso.
  2. ¿En? ¡Meeeec! ¡Error, preposición incorrecta! Prueben con “con” para mayor satisfacción.
  3. ¿Movi Power o MoviPower? A ver si nos ponemos de acuerdo con el nombre del engendro.
  4. ¿Testado y certificado por quién? Ya me gustaría ver qué agencia pone su credibilidad en la picota por este cacharro.
  5. Te ayudará a gastar menos… Por 69,90 eurazos no parece que vaya a ayudar mucho a gastar menos, teniendo en cuenta que el ahorro eléctrico con el MoviPower conectado será cero —sin tener en cuenta lo que consuma el propio aparato, claro.
  6. Puestos a prometer, ¿por qué no prometen que además de proteger nuestros aparatos de sobretensiones, también nos va a poner el cuerpo como el de la Marbelys de antes? Yo quiero unas tetas así para tocármelas todo el día.
  7. Datos, datos. ¿Puedes llegar a reducir hasta un 30% la factura? Supongo que no se podrá denunciar a vendedor y fabricante si el ahorro final es un poco menor que un cero por ciento.
  8. Y si tienes varios aparatos conectados al mismo tiempo… ¿Varios MoviPower, o varios aparatos eléctricos de la casa? Da igual.
  9. Evitarás los cortes eléctricos que pueden provocar las subidas de tensión. Y los incendios domésticos, forestales, y el hambre en África.
  10. No genera ningún daño. Ahora los daños se “generan”. Cuánto daño (este sí) han hecho los políticos y su politiqués. Por mí como si se “efectúan”.
  11. Respetuoso con el medio ambiente. Hombre, como no. Ya tardaba el ecologista en sacar la zarpa: será tan respetuoso con el medio ambiente como cualquier otro cacharro de plástico de un peso parecido. Lo normal, vamos.
  12. Prolongará la vida de tus electrodomésticos y la de tu gato.
  13. Evita las subidas de tensión que pueden dañarlos. Que cuenten cómo. Prometo que haré un esfuerzo por entenderlo.
  14. ¿Movipower? Ya tenemos todas las variantes ortográficas cubiertas. Les falta ponerlo con “b”.
  15. 2 por el precio de 1. De todas formas es algo caro para una caja de plástico del tamaño de un adaptador de corriente normal.
  16. Una inversión segura. Y tan segura. Pocas veces se puede asegurar con tanta precisión que se va a tirar el dinero a la basura.
  17. Para ahorrar siempre en consumo de electricidad. Nos despedimos con otra suave patada a la Gramática: ¡hasta el próximo timo!

En fin, otro engañabobos en la línea del G-NER-G Saver, comentado en Criando Cuervos o el Practical Energy Saver que desmontó Halón Disparado, pero con el sello de calidad de El Corte Inglés. Mirad el anuncio: en él, puede verse un vatímetro que marca 163 W antes de conectar el MoviPower a una regleta que está al lado. Lo conectan y ¡71 W! También se ven dos facturas de la luz: una de 223,13 € y otra de 156,19 €. ¡Un 30% clavado! ¡Qué más pruebas se pueden pedir!


Nota: Podéis leer más sobre la justificación técnica de por qué el MoviPower y otros aparatos por el estilo son un engaño en Notas técnicas al timo eléctrico.